Es acaso una melodía de cristal en mi pupila Con el sol parido por el horizonte, Quien ha gemido por el dolor de parto Ahuyentando a las aves de alborada.
Al final, cuánta calma anida en los cielos, su infinito se cuela por las exiguas nubes que guardianes son del universo entre el cosmos y su tiempo vagabundo.
Quisiera alcanzar un trozo de esa verdad y así, bañarme con ellos de misterio, sentir la pasión del cometa de acuarela y ser el viento, quien masturba a la Tierra.
Sería entre un todo, nada… conjugada en la vida de la muerte con la promesa de subsistir en ese eterno espiral de silencio…
Clavel Rojo Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
Gracias a ella por la oportunidad que me ha dado de ser viva, a mis padres mis escultores en este su día más que mio.
29 November, 2010
Sentirme mujer
"Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos." Buda
Sentirme mujer es levitar en los sentidos, con los pétalos a flor tersados en la piel, en una lisonja furtiva que vuela con el viento, febril a los deseos, que inscritos viven en el cielo.
Es cómo la tinta cereza en el algodón de los labios con el sabor a luz canela y avellana, impresos con dulzor excitante a los oídos cuando al versar su nombre, susurran un beso.
Es, simplemente… navegar entre lágrimas de sensible incomprensión y arribar en las melodías de una sonrisa cautiva…
Sentirme así, femenina en el sueño de su boca, ansiosa amante entre las colinas de un poema. Porque al ser mujer, transpiro los sentimientos, algunos secretos… …dibujados en las arrugas del tiempo.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
Quiero agradecer a todos su apoyo en lectura a mis escritos, todos ellos muy sencillos.
En especial, agradezco a quienes me han leído desde que comenzó mi aventura por la lengua española. A Óscar B.P. por todas sus palabras que atesoro en mi memoria, a la ternura de Isabel M.M. por su sabia y femenina lírica, Alberto Leal por su cálida preocupación, M. Jesús por sus palabras elocuentes y a Drac por considerarme en sus comentarios. A todos... (sonrío)
A todos quienes me escuchan en silencio por este medio. Gracias.
Alejandra P. V.T. R.E.
22 November, 2010
Cautiverio
En agradecimiento por prestarme su piano en los últimos días.
Gracias a quienes acudían a escuchar por momentos al piano.
Cuánto tiempo ha sido mi cautiverio, con los sentidos cegados en la demencia entumidos por la nada avinagrada de mis días, marchita entre mis sueños, muertos en silencio.
Soy muda, no dejo huellas a mi andar, ensimismada en la tumefacción de tus yemas cebadas por la ausencia, sin gracia o elocuencia, con las palabras olvidadas en vuestras bocas.
Y aún así, hoy te observo perdido en el tiempo, me esperas en el silencio de tu propio cautiverio, eres mío al interpretar mis alientos sobre la piel; mi albino y nocturno amor sensorial.
Hagamos el amor en una pieza musical, permite desfogar mis apetitos ahogados hoy renacidos en el afán de recordarte con la pasión de un “Chopin enamorado”.
Clavel Rojo Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
13 November, 2010
Amor Misterio
"Nunca amamos a nadie: amamos, sólo, la idea que tenemos de alguien. Lo que amamos es un concepto nuestro, es decir, a nosotros mismos." Fernado Pessoa
Tu amor es el misterio que se borda en mi soledad, como la nieve diluida en la estela de un sueño en un río sinfónico de ilusión, donde vuelo en libertad, y soy ave… …soy viento
Te amo porque eres conmigo en ausencia, sin llegar a ser sombra o aliento en mi fantasía, que cobra vida en besos de papel corrugado por la humedad de mis lágrimas marchitas por la sed.
Vives en el reflejo de mis pupilas al espejo y duermes acurrucado en el algodón de mis senos, son tus labios la manzana que muerde mi almuerzo, el misterio que ciñe mi talle, hasta el sofoco.
Clavel Rojo Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
06 November, 2010
I've forgotten
To Big Ben
Sometimes the fall is lost in the past, can not remember which is death between dilapidated streets chanting sounds in scented moisture and forgotten by London.
Who are this day, minute by second?
Live fatwas for recalling joys, makeup of absence that taste old, and breaking down the whining Thames illusion, where deer parade fog among the people.
What was my astonishment fineness restless, if ran scenarios from counted history between paths that keep secrets and walls that whisper mysteries.
For today, I just want this feeling passed, but time has muted, nothing seems real, and music... is punished in the corner of this photograph.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados
22 October, 2010
Un clavel para octubre
Sabe usted, por qué me denomino como un clavel rojo?
Cuántos significados pueden mantener las flores en el mundo. Quizá podría ser una mirada en un amanecer enamorado o la sinfonía de dos amantes que al tocarse sean el bravío de los mares. Yo no podría explicarle cual es la razón de que las flores abran su vida al mundo en primavera y mueran en otoño siempre frágiles, estáticas y bellas.
Reconozco que por mucho tiempo las desprecie, siempre me parecieron vanidosas y débiles. Los enamorados se reconocían entre ellas, plenos de admiración, cuando al recibir un racimo eran glorificados en sentimiento, pero en el trasfondo de ese mensaje de amor yo lo relacionaba con un ciclo de vida, me negaba a pensar que los sentimientos pudieran nacer y morir, débiles ante el tiempo, la rutina, los malos entendidos, las distancias, vulnerables a las variantes de su existencia.
Envuelta en mis pensamientos sobre la vida pasé 22 años, 8008 días, 192192 horas, 115315520 minutos con sus 691981200 segundos aprendiéndola en el jardín de mi hogar, sonrío llevo mi cuenta anual. En todos esos momentos, en aquellos suspiros olvidados las observé nacer y morir, una detrás de otra. Me preguntaba por qué su belleza se marchitaba y se volvían nada para los ojos que las miraban. Dónde quedaba su admirada belleza con el lucero que las enaltece para representar los sentimientos humanos al ser obsequiadas… Qué crueles hemos sido con ellas, porque se les aprecia cuando son bellas y se les ignora cuando envejecen.
Sin embargo mi padre me enseñó a no apreciar la superficialidad de la vida, a no ver solo el rojo intenso de la rosa y el clavel, la blanca y delicada orquídea o el fugaz suspiro de los tulipanes… Todo permanece en nuestros corazones si sabemos darle su lugar en nuestro mundo con amor, respeto y fe. Como un misterio envuelto en un capullo que desborda luz a quien la admira. Donde la flor no es la culminación de un comienzo sino un detalle que conforma un todo. Las flores mueren para dar lugar a sus hermanas, renacen en ellas, es la forma en que la naturaleza nos sonríe en primavera.
Es por ello que al marchitase la vida de mi padre en un otoño de octubre, mis hermanos y yo decidimos enterrar su “flor marchita” donde pudiera ser vida por siempre que nuestro amor, respeto y fidelidad permanezca unida. Es ahí, al cobijo de un árbol, que nació de sus manos un 10 de diciembre hace 22 años, que duerme en los brazos de la eternidad. Y yo, en mi deseo de llevarlo conmigo a todas partes, tomé un poco de la tierra que forma parte de él. Y en ella sembré un pequeño clavel rojo, su flor predilecta, quien siempre florece para recordarme que aun permanece con vida en el detalle de una flor.
Clavel Rojo Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
13 October, 2010
Fantasías Nubladas
Producto de un desvelo pluvioso
Cuando las nubes se cansan de nadar entre los arrecifes del océano celeste, es mi tiempo que detiene su reloj para observarlas dar piruetas con el viento.
Mis bóvedas oculares palpitan de inanición, lo puedo sentir en el vuelo de mis pestañas, cuando quisiera volar entre masas de vapor y ser agua para lloverte /yo verte/ por siempre.
Vivirte en un cosquilleo por la nuca cuando recorra tu cabello hasta la piel, con la brisa húmeda de mi aliento en aleación al vaho de tu cuerpo.
Nada es imposible cuando viajo contigo, entre los ríos que se cuelan por mi pensamiento, porque llueve, llueve en mis ojos nublados desde afuera y por siempre, hacia adentro.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados
Consideré colocar una buena imagen, pero con franqueza prefiero la música. The Niro uno de mis solistas favoritos... me parece muy espontáneo... como la lluvia, (like rain) sonrío. Deseo ofrecer una disculpa a todos quienes me leen y yo no he comentado su poesía, me he desesperado un poco. Tengo un problema de seguridad en la red. Prometo buscar la forma de comentarles. Gracias
06 October, 2010
Esquizofrenia nocturna
Cuando la luna ilumina el rostro de la noche, veo sus ojos entre la bruma de mis pupilas, me acaricia los labios y abraza mi cintura, extasiada por el beso de mis senos en su pecho.
Desnudamos las alondras de la imaginación entregados al agitado aleteo de las manos, soy la fiel esclava del licor de su boca, odre entre el vapor que su piel exhala.
-Recitemos poesía al amor, gime versos mi amor-
Transpiramos sed por las esquinas del cuerpo ahora que su sexo se embalsama con el mío, anclado en el puerto de mi esquizofrenia en el cóncavo y convexo que os complementa.
Infame Sol-edad al amanecer, descubre la masturbación de mi demencia, borra cualquier lucero de locura e ilumina su fotografía junto a mi, desnuda.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
29 September, 2010
Un poema enamorado
Soy la tinta que busca empañar tu sangre entre caricias que esgrimen gemidos, en el holocausto de un orgasmo dibujado cuando te imagino acurrucado entre mis versos.
Duerme entonces, lirio de amor, que yo seré tu hoja en blanco. El suelo virgen que anhela tu tacto en ese íntimo gozo de jadeos inspirados.
Te quiero, te amo en afonía, en la depravación de mis suspiros cuando sueñan ser carne entre tus manos y el beso nocturno en tu copa de vino.
Dime, si de ser yo más que una metáfora me harías el amor con una mirada, desnuda entre tu lírico aliento, con el sonrojo de mi alma dilatada.
Y es que, mientras me escribes no alcanzas a percibir, que tan sólo soy un triste poema enamorado.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
28 September, 2010
Amanecer así
"La soledad, si bien puede ser silenciosa como la luz, es, al igual que la luz, uno de los más poderosos agentes, pues la soledad es esencial al hombre. Todos los hombres vienen a este mundo solos y solos lo abandonan." Thomas De Quincey (1785-1859)
Cuánta ausencia hay en mis mañanas, con la soledad embarrada en el pan entre algunos trozos de fresca nostalgia, con mucho por decir y a nadie a quien compartir.
Amanecer así, entre la luz tenue de mi silencio; es inventarme pensamientos sabor avena, darle sonido en el paladar a la miel y dibujarle rostros al vapor de la camomila.
Mis ojos degustan desiertos con mis parpados que al cerrar, rechinan. No hay lágrimas, ellas duermen en la tetera, son el té de mi amanecer.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
19 September, 2010
Ser mía
“Te doy la vida eterna, el amor imperecedero, el poder de la tormenta y de las bestias de la tierra. Camina conmigo y se mi amada esposa por la eternidad.” Drácula
Hay neblinas que emergen de la oscuridad, impresas en el temor de la tierra, con el dolor y la nostalgia de su sexo gimen de placer los enigmas de la vida.
Soy de ti, el amor inmortal de un sueño, enaltecido por el pecado mortal del hombre. Dueño de su ira perversa por la noche y amante de la lujuria sedienta de carne.
No hay piedad en el aliento de mi cuerpo, derrelicto en soledad como un vagabundo, perdido en la seducción de mi libídine con tus labios dormidos por el tiempo.
He despertado del exilio de la historia, en el encanto de tu ardoroso tacto , con tu inocente pasión que enerva mi hoguera, y colma el apetito del fuego en las sombras.
Ilusión delicada de mi nocturno anhelo, soy Drácula, el sacrificio humano de un amor en el beso abrasante de tu clítoris desnudo, emancipado por el veneno de mi sangre.
Eres de mi, la más preciada existencia, por ello caminarás por el cendal del misterio con la sevicia de las bestias a tu pleitesía, condenada y odiada por los vivos en la eternidad.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
El video fue tomado de la producción cinematográfica "Dracula" de Francis Ford Coppola basada en la novela "Dracula" de Bram Stoker.
La cita fue extraída y traducida del guión original de la producción Dracula de Coppola.
13 September, 2010
Una gota de silencio
“I’m grateful to die to live once again. I’m fearless to fly and reach for the end” T.R. (Sail away)
Una gota de silencio resuena incandescente, se escurre de mis sueños diluidos en el espejo, en el baraje inhóspito de mi soledad abatida con la perversión deslavada de mis yemas.
-No llores- imploro a la lágrima onírica, quien asoma valiente en el alfeizar de mi mirada. Suplico, no me abandones en esta oscuridad con mis pensamientos ambiguos.
Comprendo,
son lóbregas las ojeras en mi gastado aliento, ¿Quién desearía permanecer en un sollozo marchito? Vuela entonces, lamento de lágrima, lleva contigo la flama de mi extinguida vela.
Una gota de silencio se evapora del rostro, lleva mi mensaje ahogado desde el pecho, es un triste adiós para un sentimiento, una lágrima mía que formará parte del cielo.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
04 September, 2010
Breve ensayo al criterio
"Eppur si muove" Galileo Galilei
Sentir o pensar, dicotomía de todo humano. Incluso basado sobre el entendido del bien y el mal, esa eterna balanza en la que mantenemos subyugado vuestro criterio.
Por un lado vuestra libertad natural, donde buscamos desesperados satisfacer vuestras necesidades sin limitación alguna, y por otro, la libertad racional donde bajo un sistema de orden jurídico sobrellevamos vuestra libertad basada en derechos y obligaciones que modulan vuestro actuar y por ende, los tres estados del pensamiento, como afirmaría Comte.
¿Cómo sabe el hombre cuando hace bien? ¿Quién le dijo acaso que ello era lo correcto? Y su antagónico, ¿Quién os dijo que son malos? ¿Cuáles son los fundamentos para decir que una persona es pecadora?
Cuando era niña, en una ocasión sin desearlo rompí un tazón de porcelana muy apreciado en casa, éste constaba de un valor monetario e histórico, además de servir como ornamento. Hice mal sin quererlo, ¿por ello se le considera a una persona mala? O bien, decido darle un pan al hambriento, estoy haciendo un bien, por lo tanto ¿soy buena?
El ser humano toda su historia ha tratado de tener claros los parámetros sobre el bien y el mal, en un sentido de justicia ya sea terrenal o bien espiritual. A mi parecer, bajo esta línea hemos cometido errores que han marcado de manera trascendental la ideología del hombre.
Históricamente hemos hecho diferencia entre nosotros juzgando sobre lo que se cree correcto y lo que no lo es. Aquello que es diferente a vosotros, es por tanto sin intensión de comprenderlo, rechazado. No era esa la justificación de un Ku-kux-klan, el racismo, el nazismo, la Santa Inquisición, el Oscurantismo en la Edad Media, The Malleus Maleficarum (Latin for "The Hammer of Witches), Cruzadas, el esclavismo, un Circo Romano
¿Cuál es la verdad? Somos tan vulnerables que lo que antes podríamos haber rechazado, hoy lo consideramos especial. A veces pareciera que perdemos la memoria en la creencia de que avanzamos pero en realidad caminamos en círculos, donde la constante es el Poder de unos sobre otros, el liderazgo bajo una ideología concebida y que inconscientes, como al romper el tazón, aceptamos.
Las mayores precursoras sobre el concepto del bien y el mal, son las religiones. Sonrío, no hablaré específicamente de alguna, no deseo incomodaros. Sin embargo he estudiado y escuchado a las que por lo menos mantienen una presencia considerable en la población mundial. Y puedo deciros que lo correcto para unos es perverso para otros, inconcebible. Simplemente observan al mundo desde dos ventanas distintas. Se declaran la guerra y en realidad ni siquiera se conocen. Es más sencillo especular, ser antagónicos a intentar solo escuchar y tolerar. Como aquel que da un pescado al hambriento y calmar su apetito por un día, que enseñarlo a pescar y volverle autosuficiente toda su vida.
Yo misma no comprendo el bien o el mal, sin embargo considero se complementan. No puede sobrevivir uno sin otro. Sabemos que hacemos bien porque ya hemos conocido el mal y viceversa. Es la experiencia de la vida, es inefable a ella.
Yo no conozco a Dios, tampoco he hablado con él. Y con ello refiero al ser en el que todos creemos, con sus mil nombres, mil historias. Al final recae en uno solo, uno al que le hemos dado vida, personalidad. No deseo contrariar a nadie, pero qué mas amor por él, que el respeto entre nosotros en dualidad con la natura, con el mundo en que vivimos. Donde Dios está presente en los pulmones de un bosque, en la inmensidad del Mar, en lo profundo del Universo, en la osadía del Desierto, en mi igual, en los brazos de una madre, en el beso de dos enamorados, en el llanto de un niño, en los secretos de la vida.
Este es un ensayo muy sencillo, un epítome abstracto de un conjunto de ideas . Yo disculpo si alguna persona se ha sentido ofendida ante estas letras, lo lamento. Podrá decirlo con confianza si así lo desea, si algo favorece a un desarrollo psíquico es escuchar a los demás.
Coloco una escena de una película muy significativa para mi, no puedo dejar de pensarla, de analizarla y a su vez abordarla a varios contextos actuales. Se llama “Ágora” de Alejandro Amenábar.
Clavel Rojo
29 August, 2010
Colina de Ámbar
"Land of bear and land of eagle, land that gave us birth and blessing, land that pulled us ever homewards. We will go home across the mountains..." Song of Exile
Al cerrar mis ojos, vuelan en la oscuridad los espectros cristalinos de mi memoria. Ellos aguardan detrás de la colina de ámbar donde el atardecer beata, se humedece en vino.
El viento silba un licor de melancolía, con ese dulzor trémulo de mis pasos al andar. Se dirigen a mi hogar a la cuesta del lago, con el olor a pino enraizado en mis recuerdos.
Hay un muro de neblina al horizonte, resguarda secretos de una vieja heredad. Es mi casa al cobijo del solsticio, con la luna de vigía al poniente de mi recelo.
Mi consuelo espera como la tierra a la primavera y mi anhelo a los instrumentos. Es un sueño tras aquella colina de ámbar, donde el atardecer se embriaga de olvido.
Clavel Rojo Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
22 August, 2010
Da me non venni
Hoy la escuché decir que solo hasta que muera podrá comprobar el verdadero significado de la libertad. Quedé en silencio al comprender su sentimiento.
A mi madre, por su deseo de libertad. A mi padre por su paz eterna.
Bajo muros viejos respira el osario apegado a la paz que suspira mármol oxidado, con sus alas cansinas de ausencia entre las rosas blancas sobre la niebla.
Bailan mis pensamientos al compás de los muertos. Ahí donde son olvidados junto a ángeles de piedra en el silencio de la humedad de un enigma, con el epitafio delineado por el viento.
Hay tranquilidad en aquel exinanido sueño, como la brisa nocturna de un invierno sin más orquesta que el descanso eterno. salvo de dolor, ahora escarchado de oliva.
No he venido al cementerio, es solo el sentido exangüe de un delirio.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
Quiero agradecer a todos vosotros por vuestras palabras. Yo disculpo por no leer y vomentar vuestra poesía. Lo haré por tiempos, lamento no poder dedicaros mayor tiempo.
APRE
12 July, 2010
Gracias
Deseo agradeceros a todos vosotros por vuestras aportaciones en mi blog. Yo las aprecio todas.
Lamento deciros que debo ausentarme por un tiempo debido a mi salud, sin embargo mantengo la ilusión de regresar algún día con la vitalidad que anhelo.
Yo quisiera compartir algo con todos, música. Yo la colecciono, me gusta tener de todas partes del mundo, saber lo que se escucha en el rincón más inhóspito de la tierra. Sonrío. Os dejo esta melodía, no es recóndita pero me gusta mucho. Es con ella que me reitero hacia vosotros con un hasta luego.
Por su afecto, muchas gracias. Un clavel rojo a todos vosotros.
APRE
09 July, 2010
Viento
Si al conocerme, afirma que soy sutil cual brisa que se desliza en el cosquilleo de la piel desnuda de los árboles en una danza con desgana, debo deciros que del cierzo la fuerza no menosprecie. Porque es la furia de un instante, al vuelo de mariposa, que las puertas se azotan y el sonido traslúcido agrieta los ventanales de los ojos.
Ser aquilón es la libertad de mi cabello en rebeldía, como lo es una Reina sin corona o una gala sin cubierto. Es la sinfonía elocuente de un beso a cuatro cuerdas del deseo, como efervescencia del día en holocausto y parir a grito la noche disfrazada con estrellas.
Soy siroco, sin mayor ímpetu que el tifón del que provienen mis versos, donde transcribo un sueño y al instante muero cuando le vivo.
Soy hálito no para ser inteligible, es por ser libre.
Viento, sólo eso.
Clavel Rojo Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
07 July, 2010
Contigo en la distancia de un sueño de invierno
A Rubén, que es invierno... a mi pensar la estación más bella.
En mi alba, que es su crepúsculo. Inmersa en la oscuridad del silencio escucho su respirar y en mis deseos, confecciono los arpegios de su aliento.
Mi cielo, susurra el vino traslúcido de mis labios. Despertarle quisiera con un beso robado en su sueño, como una ladrona celosa de sus ansias, que resbalan sobre la nieve de su pecho.
Respirarle la piel es aromatizar mi rostro de felicidad, con mi nariz sobre la corteza de su intelecto, me embriago con la sed de mis ganas entre mis nocturnos cabellos y los suyos de invierno.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
04 July, 2010
Segundos de olvido
Existen los segundos de olvido delirantes por la terciana agonizante, entre las manecillas del reloj que inhala un dolor apaciguado.
Es el cuerpo una hoja de otoño, cedido a la sequía de una sonrisa, sin vanidad en sus mejillas o una gota de rubor sobre su anhelo.
El tiempo es una punzada constante en el cerebro como el aguijón de una abeja sobre mi pecho, que impide, la luz fluya en los pulmones y congestione los oídos con ruido, hasta propiciar de la inspiración, un desmayo.
¿Por qué algunos juegan con su tiempo, hundidos en la desesperación de los vicios y otros quisieran tan un segundo más de vida?
Una oportunidad es el deseo, solo un vuelo de mariposa que esparza el polen de mis sueños, y así, unirme a la tierra en una huella, con mi promesa de ser tildada, al primer suspiro de invierno.
Clavel Rojo Alejandra P. Rodrpiguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
30 June, 2010
Un recuerdo ahogado en mi lago de soledad
"Prefiero morir mañana a Vivir cien años sin haberos conocido” Rebecca Rolfe
A mi padre en el que sería su aniversario de nacimiento número 56
Hoy mis ojos son mudos, como un pez fuera del agua ahogado en un río de llanto en el recuerdo de un sueño olvidado.
La mesa se ha vestido con un lugar vacío, con las velas derretidas sobre mis ojos donde se han bordado las lágrimas que encoge la sonrisa sobre mi rostro.
Hay polvo sobre la pupila de los recuerdos, caricias que se pierden en el viento como una sirena sofocada en el lago de su soledad, hundida en las cuerdas de un piano lastimero.
Clavel Rojo Alejandra P. Rdodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
24 June, 2010
El hada de los cielos
Esta noche el cielo solloza sobre la tierra, se lamenta desfogando su ira sobre el planeta, solo algunos como yo, detenemos a intuir la razón de su congoja.
Cuando estaba pequeña solía pedirle a mi padre que mudáramos de ciudad, que buscáramos alguna donde el cielo siempre fuese feliz, donde el sol no callara en lamentos. Yo se lo imploraba en mis insomnios a causa de los rayos que hacían temblar el vidrio de mis ventanas e intensificaban el sepulcral eco en la casa, que a su vez se sumergía en las tinieblas de la noche.
Mis amigas de la escuela afirmaban que en mi hogar solían vivir fantasmas y que por ello, no gustaban visitarme. No en ese edificio viejo sobre la colina perdida, entre los pantanos olvidados por la civilización. Esas noches, como esta, les otorgaba la razón.
Mi padre se sonreía con ternura e infinita paciencia ante mis temores. Si hubiese fantasmas en la casa, decía, deberías aprender a convivir con ellos. Aseguraba que más allá de cuidarme de posibles visiones, debería hacerlo de aquello que ingenuamente creía y podía hacerme daño.
Cómo combatir el miedo de un infante, cuando es producido por su imaginación. Cuando se puede recrear las ilusiones más fantásticas nunca antes concebidas por nadie.
Fue entonces que mi padre decidió combatirlo con una ilusión, una esperanza como la que se le cuenta a los niños sobre Papa Noel o el Conejo de Pascua.
Él, decidió hablarme sobre una hada que cantaba al cielo por las noches para apaciguar su dolor, ella recitaba los más bellos versos en la metáfora de su melódica voz, como la última rosa de verano al velar la noche cual bálsamo al cuerpo estrellado del espacio.
Solo podría auscultarla, si permitía que la magia me embargara aniquilando cualquier temor en mi pecho. Debía aprender a escuchar por encima del trueno, educar a mi oído para distinguir lo armónico como la luz sobre la penumbra del ruido.
Así pasaron varias noches de aquel sollozo que lograba erizar mi corazón, donde mis intentos parecían vanos al tratar de concentrarme para escuchar a aquella hada del cielo. Fue un día que desesperada, salí de mi habitación a buscar a mi padre, fue curioso porque estaba temblando, pero la necesidad de su compañía fue mayor al miedo que podría sentir al vagar sola por la casa en medio de la tormenta y en la densa oscuridad. Fui valiente a consecuencia de mi temor.
Fue entonces que al caminar entre pasillos pude percatar una acotación vaga de una hermosa voz, comencé a buscarla en la oscuridad hasta hacerla más clara a mis sentidos. Me resultó de una cálida familiaridad, ya no llovía, ya no existía el ruido. Esa noche, recuerdo, quedé dormida junto a la puerta, bajo llave, de la que provenía aquella melodía, sin embargo al despertar por la mañana me encontré en mi cama sin lluvia, sombras o miedo.
Hoy, sonrío ante noches como ésta, en mi silencio en medio de los truenos escucho aquella voz, es mi madre que interpreta los arpegios de mi fe. Donde todos tenemos derecho a llorar, porque es el llanto la forma de comunicar lo que nuestro corazón siente, sufrir para aprender a sonreír y saberse alegre para distinguir cuando se llora por felicidad.
Clavel Rojo Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
21 June, 2010
Un amor de fantasía
A Hikaru, Umi, Furu, Guru Clef, Ascot, Paris, Zagato, Lantis, Esmeralda y la adorada Nikona... Por los viejos tiempos, por la libertad de ser infante.
Dame un amor que sueñe como la magia de un eterno resplandor que ofrezca en el amanecer la inmortalidad de su corazón.
Es la fuerza de mi voluntad que enlaza las venas de una pasión como los racimos de una gota de vino con la palabra descifrada bajo el candor del agua.
De pronto, si al mirarle a los ojos en el palpitar de la tierra germinara con el céfiro de sus labios en la ceguera de los míos, el incendio de arrecifes, condensados en el minuta del amar.
Llueve fantasía en mi lágrima de azúcar cuando los labios son arrinconados y el recuerdo es dispersado en la realidad de una niña, que suele olvidar que ya es adulta.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
Hoy deseo compartiros una parte de mi, una significativa desde mi infancia. Todos los días a los doce años encendía el televisor a una misma hora para disfrutar de una hora de caricaturas. Ellas permanecen en mi memoria con ternura por los valores en mi representados, como el amor, el buen humor aun en contra de la adversidad, la amistad, lealtad, la fuerza de voluntad, la unión entre los seres que se aman.
Sonrío, sé que ahora soy adulta, pero en verdad os digo que aun pienso en mi infancia como si hubiese sido una página atrás que he terminado por leer y que de vez en cuando vuelvo a mirarle para recordar como era el mundo de hadas, la vida detrás del espejo, la magia de la espontaneidad, entre otros detalles... Por los buenos tiempos, por la libertad.
19 June, 2010
Solo su palabra
"Pensar es la única razón para estar vivo" José Saramago
Solo su palabra es de mariposa con el polen cual verdad esparcido sobre la tinta de su “ceguera”, sin pupila sobre su rostro donde cincelan a un “comunista hormonal".
Con la sombra inerte que se mueve en la “libertad entendida como permisividad” de una memoria selectiva donde lo más curioso, es lo más "tristemente divertido".
Clavel Rojo Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
17 June, 2010
Woody
A Woody, el séptimo miembro de mi familia
juguetón hilo ojitos de algodón dulce ternura
travieso listón flota entre bigotes sabor a leche
garbo de luna astucia saltarina pureza suya
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
15 June, 2010
El bolero de las gaviotas
Cuan pasional, es la melódica fusión entre suspiros materializados con un libídine erotismo.
Y de él, deslizar los deseos en la cascada de los heleros, como el complemento de las mareas congeladas en el tiempo.
Sublime seducción en los vapores de un aliento, con los besos derretidos que fluyen sobre el candor del hielo.
Al vuelo, las gaviotas hacen el amor, en el compás del bolero de su brío con la ventisca fugaz de sus alas, desmayadas por el ardor de su cuerpo.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
12 June, 2010
El niño de agua en forma de nube
‘Dime ¿ tú le temes a la muerte o sufres por no poder seguir viva?’
En la esquina de una nube aquellos verdes ojos preguntaron como la gaviota que se asoma por encima de la espuma de las olas.
Él, ausente entre la gente era como si creyera ser un fantasma, con el iris escarchado en un fango, en la soledad del epítome de sus pensamientos.
Mis labios se paralizaron ante aquel niño que acentuaba el silencio con su pregunta en aquella estancia. Sabía que buscaba una respuesta que fuera suficiente para comprender, y ser a su edad más valiente que cualquiera que diga llamarse adulto…
Nuestros ojos fueron hilvanados con la efeméride de un sentimiento, sin la cordura de los calendarios o la precipitación de la lluvia sobre los rostros deslavados.
No hay color que invente al cielo bajo la empatía traslúcida de una alegría, donde un niño es anciano, con la valentía que deforma su inocencia.
‘¿Logras divisar aquel árbol en el jardín en medio del follaje verde?- le pregunté con un hilo de voz prensado en una madeja de incertidumbre. Después de un denso silencio, ante su respuesta muda , le expresé que la muerte no existe, es solo una transformación bajo una concepción de vida distinta. En esa metamorfosis pasaríamos a ser aquel árbol que ofrece sombra en días soleados, seda verde que cubra los campos, agua que satisfaga la sed y alimento que colme al hambriento…
Sus manos me miraron con una neblina sobre las retinas, en una nueva esperanza que observa desde muy alto sobre la nirvana de un sueño.
Ya no hay soledad en el sufrimiento, solo un amanecer que proclama vida como el llanto del recién nacido y el beso eterno de dos enamorados.
Él se acercó a mi en una silla con ruedas debajo, tomó mi mano y con aquella solemnidad que irradia la madurez de un niño que es anciano, se presentó: -‘Hola, soy Ray y pronto seré agua que forme nubes en el cielo’ -‘Hola, soy Alejandra- le respondí con una gran sonrisa que desbordaba de mis labios- y pronto seré un clavel rojo que dance con el viento.’
Jamás olvidaré esa sonrisa, que ya era nube, cuando partió junto a sus padres. Algo había cambiado, la muerte perdía su valor y la vida en realidad era una constante transformación. Al volver a casa comprendí que en realidad, bajo la hipótesis planteada aquella mañana a ese niño, todos estábamos rodeados de vida ya pasada. Mis ojos tornaron a mis instrumentos, ahí el piano, el violín y el cello, todos de madera fueron árboles y ahora eran vida sobre los arpegios de mis dedos. ¿Cuántos Ray habrá en ellos?, ¿cuánto amor acumulado se encuentra entre las cuerdas?…
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
10 June, 2010
El kimono de la pupila
"En el mero concepto de una cosa no puede hallarse ningún carácter de su existencia”Emmanuel Kant
La pupila del kimono es la espesura del cielo en forma de seda que viste al cuerpo desde la raíz escorzada del universo, como el alba que germina en la piel, en un místico candor que remoja los labios y empaña las manos con el agua que evapora de los sueños hilvanados.
Aquel debe ser el paraíso de un enigma bordado con acuarelas donde en el matiz de los ojos afloran los deseos degradados, erizando al amanecer en el intervalo de un sutil aroma a dama, y así, aterrizar con caricias las fotografías petrificadas, que cobran vida.
Clavel Rojo Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
07 June, 2010
Un beso de madera olor a rosa
"A la música, porque es lo que fui, lo que me permite ser y lo que seguramente seré. En el idioma único de mi pensamiento donde la libertad se escribe en mi tacto. No es sacrificio dedicar mi vida a algo tan espiritual como la música, ni opresión dejar de lado cualquier deseo carnal."
APRE
No hay nada más que sus labios sobre los míos, entre los jirones de mi anhelo en sus dedos con las cuerdas de su voz sofocadas en mi pecho como un beso de madera olor a rosa.
Somos los dos un encuentro por debajo de la piel, en la armonía que traspasa el adoquín de la carne. No volveré a soltarte, no mi Violín de viento, cerraré mis ojos al sueño de amor para auscultar la leyenda eterna de tu diapasón.
Música, bésame y hazme tuya de por vida, hasta el último arpegio de mi aliento te dedico, donde sintonizan los sentidos de mi alma sin palabras, en el sonido del silencio de nuestros labios.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
05 June, 2010
La Tierra de los Muertos
Lejos de este verde que me rodea, de los árboles húmedos que crecen sobre los pantanos de esta fotografía. Más allá de las faldas de las montañas y de los océanos almidonados, se escucha un silencio abstracto que juega con los sentidos que emergen sobre una atmósfera de oro, una que se oculta bajo el rayo del sol.
El calor abraza a la tierra en un aliento sofocante que irradia luz en la nieve de arena que danza con el velo del viento, como un remolino rebelde, fiel caballero de los secretos ocultos del desierto. Ahí, entre el polvo de agua seca caminan los muertos, bailan el compás del misterio de una era antigua que los vivos solo desciframos.
La vida y la muerte conviven en el aroma de la vieja heredad, donde los labios a los mortales saben a interrogante y aquellos caídos bajo el sueño de Osiris, dibujan respuestas sobre las olas de arenisca.
Aun recuerdo el sabor de mi expiración, aunque fuese solo una década que mis pasos se borraron a los ojos de Anubis. Éramos mi padre y yo, quienes agudizábamos los sentidos para percibir la magia de Isis, cobijados a la sombra del magnífico Keops. Donde las lágrimas se evaporan para ser lloradas por las nubes que bañan al Nilo.
Es en la distancia cuando apago el tintineo de mi pupila en el recuerdo, que la vetusta Esfinge germina con su inquietante interrogante, ella no me dejará cruzar el Nilo, no hasta descifrar el acertijo de la vida. Ella afirma, no importar cuantos libros sean leídos, todos ellos escritos por vivos no responden su pregunta, solo el tiempo, tan sabio como la rotación del planeta sobre su propio eje.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
02 June, 2010
Estoy contigo
"Won't you take me by the hand, take me somewhere new? I don't know who you are, But I... I'm with you" A. L. (I'm with you)
Cuando el día cierra sus ojos y la noche los abre, os imagino como una fuga de libélulas Que rocían las hojas que cubren mi cuerpo Y clausura el frío de la escarcha de mis suelos.
Dime ¿quién sos en esta flor de noche? déjame en silencio para auscultar tus pasos por algún continente solitario en las olas de un mar incauto, donde tu nombre espira en la acera de un agujero negro.
Es acaso tu voz que se oculta en una taza de té, o en el vuelo del elevador que trasciende en mi pecho como un producto de la avellana de mi corazón esperando por mi, en alguna estación de tren.
Quizá, tú amado desconocido transpires el vapor de mi piel, cuando los caminos se crucen en algún puente entre océanos y así, disipar la niebla de los ojos que al mirarse, reconozcan siempre haber estado junto al otro.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
28 May, 2010
La brisa nocturna de un sueño
Qué noche tan silente es esta que llueve sobre mis hombros, con el cielo enmascarado de brillantina en un baile nocturno con el viento
que oscurece en vigilia de mis sueños.
¿Cuál instrumento acompañará la tranquilidad de las libélulas que danzan con el cosmos?
Hay una melodía en la atmósfera; no es de reyes o princesas, es solo de ilusión con un vuelo de seda que gira sobre el talón de mis retinas.
No, Tiempo, no enciendas la luz que aún deseo admirar, aunque sea desde el cristal de la realidad, la silueta de los espíritus anochecidos que arrullan mi calma con el instrumento natural, naciente del paladar del universo.
Quizá, algún día las constelaciones me inviten a bailar junto a ellas, entre la brisa de porcelana que deja la cadencia de sus movimientos. Sonrío, con la paz bordada en mis labios, algún día -repito- seré música en el céfiro del infinito.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
25 May, 2010
Incompleta en el despabilo de los versos
“He leído millares de libros, visitado centenares de museos, he aprendido a tocar diferentes instrumentos .... de vagabundeo en vagabundeo a través de los continentes” Adrevon, Jean Pierre (Retorno a la Tierra)
...Y aún no os he encontrado.
Hay días como hoy en que recuerdo lo desconocido como un verbo sin conjugación en la paráfrasis del viento donde los segundos descansan y las manecillas se pierden entre sonrisas colapsadas en el desfile de Louvre.
Soy como la nube que llora sin lágrimas, inundando mares sin luna que agite sus pasiones, donde revolotean versos que solo la música entiende en un piano, que no olvida cuando fue árbol.
Son momentos donde no hay estaciones en mi voz; con la Primavera fugitiva a mi vista mientras el Verano azora los rieles de mis venas, y el Otoño, quien tapa de hojas la alcantarilla de mis ojos sin permitir fluya, la ventisca Invernal de mi retina.
¿Qué sentimiento es éste, cuando al visitar otras galaxias le busco entre la gente?
Ausente le pierdo en el planisferio de mi cuerpo, como un poema escrito y con el tiempo olvidado, entre calles marchitas en el abono de la historia con el pensamiento manco de una violinista que deambula sobre cuentos, todos ellos, incompletos.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
20 May, 2010
El ósculo del fuego
Esta noche mi violín es suyo, esta madrugada la música emerge de él. Para mi hermano Adrián en su aniversario de nacimiento…
“Si tu eres viento, yo soy fuego…”
Esta noche acurruco mis labios en el vapor de una sonrisa y su imagen se vuelve más vívida en el calor de la chimenea, quien ilumina el diapasón de mis dedos, con una Sinfónica caricia.
Giran, giran las estrellas en un remolino de versos en el paso doble de la voz que hace eco en las montañas alimentando al fuego que respira el mar en la danza de las olas.
Cuántos sentidos cantan en la alborada de mayo con el violín consumido por el candor del viento en un ósculo que incendia a la Tierra y baña a los cielos.
Mis huellas se deslizan entre llamaradas que forman nubes para que a su amanecer recuerde cómo encontrarme siempre en aquella vereda, oculta a los ojos del hombre.
Esta madrugada es de fuego, y yo, disuelta en la brisa le canto a su corazón para mecer el brezo, donde dormita su pupila caminante, sobre la faz de un beso.
Clavel Rojo Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
18 May, 2010
El obús de un nombre
Yo solía preguntarme por qué la elección de mi nombre, por mi primero; Alejandra y curiosamente no por el segundo, el cual he olvidado. Fue hasta un aniversario de nacimiento que recibí de mi abuelo una genuina biografía.
En memoria de Alejandra Fiódorovna Románova
I Hubo un día perdido entre el asfalto de la noche donde la mirada cedió al peso del polvo guardado en las ventanas con las arrugas de una anciana que usa de bastón a la historia sobre la mano porfiada bajo el yugo de la corona.
II Cuánto valor es necesario para cantarle a los sordos su origen, si en la nieve enterró sus ojos para quemarlos con hemofilia en el abandono de si misma sobre el velero de una guerra, enamorada del futuro que besó su frente y traicionó a sus labios.
III Infame amanecer en que la luna abandonó su lecho y permitió a la lluvia bañarse de sangre colmada de gloría, seducida por el verso escrito por Rasputin en una fotografía, que al velarla, se ahogó en las aguas del Río Nevá.
IV “Alejandra”, gritó el torpedo antes de ser disparado en el sombrío sótano de su abismal presagio.
Clavel Rojo Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
16 May, 2010
Danza de Velos
Al amor...
"Oréame con la savia ardida de tus labios, desbócame en la humedad melífera de tu lengua." Fresoterapia (Ven) por I.M.M publicación 'Tempestades de amar' 06-04-2010
El amor se respira en el asfixiante aroma de su piel entre los sudores que evaporan los suspiros de Osiris bajo la tierra de luna que enciende, mía, la tierra de ventiscas donde espero ansiosa por su cuerpo en una danza de velos, que sedientos recorren la convulsión de su deseo.
Estaba escrito que sus pestañas recorrieran el Arpa que trasciende al clítoris de mi beso, fusionados en intimidad atrapados sobre el diafragma de los labios, en el vaivén de la veleta que arrastra la arena en la marea de gemidos. Seré su Isis, quien busca el clímax en el hemisferio de su anhelo.
Con desesperación morderé el rascacielos de su oreja, para verterme en el temblor de un susurro al colmo de mi nombre en la víspera de una estrella quien dilata la pupila de un orgasmo.
Clavel Rojo Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
Makub by Marcus Viana
14 May, 2010
Pequeña Salta Montes
“Sos como una pequeña salta montes cuando se trata de vivir ” E. E. M. (mi abuelo)
A veces suelo olvidar que el sol proporciona calor y que la tierra en una danza discreta gira entorno a él. Es así que sus palabras emergen de entre los pantanos nebulosos como el topo que escarba pozos en las branquias de mi voz.
Cuando desfallezco no espero su mano me levante, porque esperaría a que los sordos dejaran de escuchar y el corazón de mi cuerpo dignara a latir.
Es solo su mirada, la ventana al alfeñique de sus ojos quienes amamantan historia cansina y deslucida, que borran mis tormentos hasta volverlos hormigas que anidan en el ombligo de aquel otoño, que sueña con ser invierno.
Donde sus pupilas canosas abrazan a las mías nocturnas, con el silencio exacto que consuela a mi pecho, para darle vida a la sonrisa de la boca que germina en el rostro y que llama entre caricias; “mi pequeña salta montes”
Clavel Rojo Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
08 May, 2010
La caricia acunada de su voz
Yo siempre he querido parecerme a ella, por ello el violín es mi instrumento, por ser lo más parecido a su melódica voz.
A mi mamá
Todo mantiene un inicio y un final, el segundo nadie podría revelarlo, pero es el principio que se cincela en la médula del recuerdo.
Al nacer fue su voz la primera luz que mis ojos auscultaron, envuelta entre los molinos de viento que arroparon mi sueño con el candor de dos cuerpos separados, como la luna lo fue de la tierra.
No hay instrumento que compare el candor de sus manos sobre mi cuerpo, ni la madera que ella talló sobre mi piel en el arpegio silente de un beso, por ello le amo en un suspiro, detalle que sujeta la gravedad de mi universo.
Será siempre la eterna estrella de mi inspiración por alcanzar en el rayo de un sol nocturno, sin importar que sea el aliento cristalino del agua, y yo, solo sea de lánguido viento. Me aferraré a su cariño como la brisa de primavera a una canción de cuna.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
Esta melodía gusta mucho tararear a mi madre, sonrío, os comparto.
Yann Tiersen ~ La Valse d'Amélie [Orchestral version]
05 May, 2010
El latido de un sueño
"Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo. " Aristóteles
Cuando por la noche azota el silencio melódico de la soledad y mis manos amordazan los acordes de mi piel, intento con los oídos pegados al cielo escuchar una nota de su voz, una estrella que me haga saber que él como yo, fantasea.
¿En qué lejano horizonte se entretejen las alas de su anhelo? ¿Cuál es el misterio que ocultan sus ojos cuando el sol le besa?
Quiero saber todo de él, que el universo me parece insuficiente para conocer el sabor de la acuarela con la que sus ojos dibujan o el aroma que su piel abandona sobre la arena de su cama y que yo recostada sobre él, bebería en la copa de sus labios.
Cuánta agitación emana de las góndolas de mi sed, con la música hambrienta aspirante al cuarteto de un sueño, donde ausculte el latido de su cuerpo con la pasión ilusionada que impulsada en devoción me haga componer una sinfonía a su corazón.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
04 May, 2010
La cascada de sus ojos
Cascada Velo de Ángel, Perú.
"La caída de la cascada deja en mis pies una hojarasca de aguas muertas, de escozores en la cabeza.", 'Cascada' por Adrián Vemo
Sus palabras brotan en el insalubre mar del tormento, ahí donde en picada el cóndor deciente en su lecho de muerte con las agujas clavadas en sus sisellas disecadas.
Quisiera ayudar y regalarle mis piedras porosas por decantación al nombre que recorre sus manos en ese río que diluye la sonrisa de sus ojos.
Clavel Rojo Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados
03 May, 2010
El Canto Della Terra
Os invito a cerrar los ojos, para en la oscuridad de los párpados comenzar a soñar...
Despacio, muy despacio gira el tul de una bailarina sobre su eje, mientras las estrellas le miran expectantes por la pureza de su fina esencia con el sol que suele bañarla de oro por la mañana y la luna quien matiza sus mejillas de plata sobre el boato de la noche.
Sus días transcurren en la relatividad del espacio y tiempo de una sinfonía, que silente avanza sobre el magnetismo de su piel donde a la manzana de su ombligo dibuja un espiral en el comienzo de la atmósfera, con la caída libre de vuestros cuerpos.
Fue de Hypatia su mayor mentor en la caricia de la alborada, con el secreto que sus ojos durmieron empolvados por el agua en el sueño del Universo que la acoge entre sus manos y cincela de constelaciones la vida de su historia.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
Canto Della Terra by Sarah Brightman and Alessandro Safina
from Vienna
01 May, 2010
La verdad que enseñó a llorar
“¿Qué prefiere; una mentira que os haga reír o una verdad, que os haga llorar?” Eso escuché de mi padre cuando decidí conocer la verdad, desde entonces veo y entiendo diferente.
A todos los Frankenstein ocultos en el mundo
Cuando al mirar por la ventana de mis manos percibo un dejo de recuerdo sabor a azúcar escurrir por mis labios, es mi memoria que poda a las flores y envejece a las cigüeñas, dejando un vació a mis ojos que inventan, en desespero, días soleados.
Presurosa doy voz a las aves dormidas con el silecio de un violín viejo quien esclavisa en la tierra sobre la torre de Babel un secreto; uno, que respira con el sol y empaña la apela de mi ser sujetando a la luna para observar en los adentros de su piel.
¿Cuándo fue que al quedarme dormida la muerte asaltó sobre la cama y ahuyentó al hombre que quiso saberse Dios, quien aterrado abandonó a su creación?
Yo, qué no daría por camuflarme en el tiempo remanente, sin verdades desfiguradas en el filo de la espada que a la fe trastornada deforma en religión
donde las noches alucinan a los días, y éstos a la ciencia disfrazan por guerra
invidentes a la vida, cual simple y llano invento.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
28 April, 2010
Bajo un mismo cielo, como hermanos
Inhalar, exhalar, inhalar, exhalar… qué sencillo es escribirlo y más aún hacerlo. Al menos lo es para la mayoría de las personas. A mi me gusta, porque es escucharme en esta tarde silenciosa donde mi cuerpo responde a mis pensamientos, cuando las pupilas se pierden entre las nubes que celosas intentan ocultar a las estrellas, quienes somnolientas levantan sobre la cortina del ocaso.
Y entonces; le imagino, le toco, le conozco. Es una imagen borrosa de mis manos, un dibujo que sonríe entre los versos de un chico que al sol despierta para recordarle que hay un nuevo día. Donde el viento es el vigía de sus pasos y el cielo, le dibuja con la fragancia de la tierra como un secreto en la distancia que reconoce sus huellas con alas, líricos labios y corazón en libertad.
Cuando el tiempo me platica sobre él me hace observar mi reflejo y encontrarlo al otro lado del espejo. Yo quisiera ser como él y amar de manera intensa, profunda y leal. Vivir al día con la espera de lo que depare el mañana para conocer y comprender a ese mundo injusto, que es oculto para muchos. Donde a pesar de todo, es más libre de lo que yo podría llegar a ser.
¿Alguna vez han sentido identificados con alguien, como si se le hubiese conocido sin nunca haberos visto o tocado?
Así es él para mi, un chico peruano llamado Adrián. A veces él suele decirme que es producto de mi imaginación y yo en ocasiones suelo creerle. Sin embargo al “callar mis ojos” y recordar su "picaresca mirada", observo al cosmos que flota sobre el mar de un deseo pendiente escrito en la planta de vuestros pies, que algún día os llevarán por el mismo jardín secreto, empapados por la lluvia de una fantasía que por confidente de la mano camina junto a la poesía, como hermanos.
Clavel Rojo
24 April, 2010
Goldfish eyes
To J.T.M. my trusty sidekick in distant lands ... I still remember the tone of his gaze .
There are eyes that play with the sun, in the laughing cautious of the stigma of skin as host to the world adventure in accordance with the intoxicating essence of his being.
Yesterday, I saw him on that mountain that kisses the sky, smile with me in the shadow of a mist, playing games with his Goldfish eyes still the orange of his eternal eagerness.
It is with the moon waft across the world and yet, he holds me between the shells in czechoslovak blood, where deep sea corals breathe the promise of a new land with the dance from palms who caresses the sand of a everlasting love.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
22 April, 2010
El retrato sombrío de una dama
A la muerte
Ahí esta, me observa desde un viejo retrato, entre el cano y bruno de su cuerpo como un pensamiento olvidado, donde en silencio a los días convierte en minutos y éstos en pasado no prescrito, mueren en la cavidad de mi memoria.
Es así que la fotografía engaña al tiempo y a mis ojos con él, para lograr adormecer a mis manos mutiladas con agujas rojas que transportan vida a mis taciturnas venas inundando de color a la piel, quien juega con mentir a la dama sombría que me observa por el rabillo de mi pupila.
No le tengo miedo a su imagen porque no es más oscura que la noche ni más cruel que la indiferencia. Ella solo es el perfil dibujado por el temor que en sepultura arrastra a los hombres, donde en sus labios descansa la agonía dormida suplantada por las alas de un sueño más allá de los cielos.
15-08-20o9
Clavel Rojo Alejandra P. Rodríguez Espinosa Todos los derechos reservados.