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06 February, 2012

Time and you


"I've waited a hundred years, and I'd wait a million more for you"
Hay personas que se pierden por un segundo y otras que erramos por toda una era.

En silencio, al caminar los años
se escucha danzar a la lluvia.
Son hilos que descienden de un cielo fofo
hasta la orilla del invierno en mis pupilas.

Níveo y bruno era el mundo, uno muy viejo,
cuando entre décadas clavó su sonrisa sobre la Tierra,
distraída en segundos que vuelan, olvidé,
como se olvidan los días que aun no mueren.

¿Dónde ha quedado la llave de una sonrisa?
Quizá envuelta en las horas de un pasado,
un giro de tuerca al reloj de antaño
cuando yo era junto a ti, bajo la lluvia.

Es así que la muerte vive, reposa,
en una esquina del tiempo.
Y mi cuaderno rojo, del clavel un sarcófago,
un fósil perdido en la eternidad del universo.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados
.

21 December, 2011

Huir contigo


"El misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo arte y ciencia verdaderos." Albert Einstein

Cierra la puerta,
que sea íntimo secreto,
el extracto de humedad entre uno y otro,
inquietante hircismo al mirarnos.

Libera de tu faz a la alondra, amado mío,
en el caldero, que es carne mía.
Aprisiona las aristas de mi piel
con el fuego insoldable de tu sed.

Escucha de mi, la petición de tu amante,
sombra derretida en la hoguera de tu cuerpo,
mecida al péndulo de tus brazos
y ahogada en el tifón sensorial de tu aliento.

Somos párvulo espacio en el universo,
gemido inaudible a vista humana,
recóndito sueño sideral de un Dios distante.
Quien por esta noche, permite huya contigo.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

29 January, 2011

Un pequeño espacio

Hoy he detenido el tiempo en el segundo preciso en que la noche y el día desaparecen, justo en el intervalo de una acotación entre arpegios, en ese diminuto espacio entre las moléculas que conforman mi propia existencia.

Y justo en ese momento mi ser como hija, hermana o humano se olvidan. Solo sobreviven mis pensamientos que flotan junto a las nubes blancas y tersas, en un espacio más allá, uno que mis ojos no logran tocar.

Es mi curiosidad que se dilata por ese infinito Universo, por lo que cobija a una verdad desconocida por el mundo. Esa verdad que conforma a la rutina de los seres vivos. ¿Quiénes somos? ¿Por qué somos? ¿Para quién somos? Suelo cuestionarme cuando algunos amaneceres me sorprenden removiendo entre el titilar de sus silencios alguna palabra que parezca divina.

Es el sol el guardián enigmático de un secreto, el centro de nuestra galaxia interior, la estrella que por si sola deslumbra a nuestros ojos para impedirnos ver el otro extremo de una realidad que parece nada. O en verdad que será un todo dibujado fuera de toda creación humana, un ignoto sueño para nosotros que tan solo somos pequeñas moles de energía.

Si, pequeñas e insignificantes moles, un grano de arena en un vasto desierto, un destello de alguna estrella muerta hace billones años luz, el escarpín de un recién nacido, un beso primero, la emoción de un “te quiero” y ¿por qué no? Una bala entre guerras, desnutrición de igualdad y hambre de poder. Quizá una razón por la que el Universo no comparta con nosotros sus arcanos, silenciando sus perpetuos misterios.

Por ello suelo cerrar mis ojos, evito llorar, tal vez por una oportunidad de algún día tocar un poco de esa verdad. Es entonces que vuelvo a ser hija, hermana y humano. Con mi madre, mis hermanos, mis abuelos. Ellos son mis arpegios, mi amoroso y diminuto espacio de vida frente a éste Universo y sus secretos.


Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

10 December, 2010

El cielo en espiral


A mi madre, que es cielo.
...¿Qué es lo que susurra el cielo?

Es acaso una melodía de cristal en mi pupila
Con el sol parido por el horizonte,
Quien ha gemido por el dolor de parto
Ahuyentando a las aves de alborada.

Al final, cuánta calma anida en los cielos,
su infinito se cuela por las exiguas nubes
que guardianes son del universo
entre el cosmos y su tiempo vagabundo.

Quisiera alcanzar un trozo de esa verdad
y así, bañarme con ellos de misterio,
sentir la pasión del cometa de acuarela
y ser el viento, quien masturba a la Tierra.

Sería entre un todo, nada…
conjugada en la vida de la muerte
con la promesa de subsistir
en ese eterno espiral de silencio…

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
Gracias a ella por la oportunidad que me ha dado de ser viva, a mis padres mis escultores en este su día más que mio.

10 June, 2010

El kimono de la pupila


"En el mero concepto de una cosa no puede hallarse ningún carácter de su existencia”Emmanuel Kant

La pupila del kimono es la espesura del cielo en forma de seda
que viste al cuerpo desde la raíz escorzada del universo,
como el alba que germina en la piel,
en un místico candor que remoja los labios y empaña las manos
con el agua que evapora de los sueños hilvanados.

 
Aquel debe ser el paraíso de un enigma bordado con acuarelas
donde en el matiz de los ojos afloran los deseos degradados,
erizando al amanecer en el intervalo de un sutil aroma a dama,
y así, aterrizar con caricias las fotografías petrificadas,
que cobran vida.


Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

28 May, 2010

Cursiva La brisa nocturna de un sueño




Qué noche tan silente es esta que llueve sobre mis hombros,
con el cielo enmascarado de brillantina
en un baile nocturno con el viento
que oscurece en vigilia de mis sueños.

¿Cuál instrumento acompañará la tranquilidad
de las libélulas que danzan con el cosmos?

Hay una melodía en la atmósfera; no es de reyes o princesas,
es solo de ilusión con un vuelo de seda
que gira sobre el talón de mis retinas.

No, Tiempo, no enciendas la luz que aún deseo admirar,
aunque sea desde el cristal de la realidad,
la silueta de los espíritus anochecidos que arrullan mi calma
con el instrumento natural, naciente del paladar del universo.

Quizá, algún día las constelaciones me inviten a bailar junto a ellas,
entre la brisa de porcelana que deja la cadencia de sus movimientos.
Sonrío, con la paz bordada en mis labios, algún día -repito-
seré música en el céfiro del infinito.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

03 May, 2010

El Canto Della Terra
Os invito a cerrar los ojos, para en la oscuridad de los párpados comenzar a soñar...
Despacio, muy despacio gira el tul de una bailarina sobre su eje,
mientras las estrellas le miran expectantes por la pureza de su fina esencia
con el sol que suele bañarla de oro por la mañana
y la luna quien matiza sus mejillas de plata sobre el boato de la noche.


Sus días transcurren en la relatividad del espacio y tiempo
de una sinfonía, que silente avanza sobre el magnetismo de su piel
donde a la manzana de su ombligo dibuja un espiral
en el comienzo de la atmósfera, con la caída libre de vuestros cuerpos.


Fue de Hypatia su mayor mentor en la caricia de la alborada,
con el secreto que sus ojos durmieron empolvados por el agua
en el sueño del Universo que la acoge entre sus manos
y cincela de constelaciones la vida de su historia.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

Canto Della Terra by Sarah Brightman and Alessandro Safina
from Vienna

03 April, 2010

"La verdad elíptica de mis ojos"

“Perdóname, pero en mi ceguera no conozco mayor pasión que a la filosofía y si al cumplir tus deseos muero sola, espero sea con un libro entre las manos” APRE
A Hypatia de Alejandría

Ven y toma mi mano, alcancemos juntos a ese infinito paralelo
donde la libertad hipnotiza a la pupila con el fuego nocturno del deseo,
en el inconsciente voraz del pasado colmado de engaños
cual astillas que a la piel perforaron con mentiras al significado del cielo.


Cortemos los hilos de sangre que ahorcan al destello del conocimiento
para comenzar a flotar en la gravedad repleta de manzanas
con la verdad liada al cuerpo sanando de silencios
sin religión o política que nos envuelva.


Abrázate conmigo, hagamos de nosotros una sola energía,
volemos a ese, nuestro papiro análogo de constelaciones
en la inquietante pasión del pensamiento que deja huella en la palma del universo
presas del amanecer de una estrella que gira de forma elíptica en nuestros corazones.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
Imagen tomada de la producción cinematográfica "Ágora" de Alejandro Amenábar

22 March, 2010

La astronomía de mi fantasía
Nebulosa de Orión

"La alegría de ver y entender es el más perfecto don de la naturaleza" Albert Einstein
Ahí donde comienza el canto nocturno,
se ausculta el soplo inerte de una esfera celeste,
que teje ilusiones desde el templo de Hator de Dendera
con su vuelo de féniz en el péndulo del Horologium,
mientras deshilacha la cordura de aquellas musas viejas.


¿Dónde estas? ¿A cuál cosmo paralelo arribaste?
Si de la distancia inequívoca de un deseo
solo distingo lunetas inscrustadas en aquel pavimento,
como un río pedregoso que devuelve la Nakshatra de vuestros ojos.


En clave Morse de mi reflejo os intento preguntar algo,
saber quien sos y colocarle nombre a vuestra estela,
como aquel Emu en el cielo, entre las nebulosas de mi pensamiento,
imagino y muero al deslizar mis dedos por vuestro rostro en el universo.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
Hator de Dendera; Templo egipcio a la Astronomía.
Horologium; reloj.
Nakshatra; Astronomía Indú
Emu en el cielo; es una constelación oscura de la mitología aborigen asutraliana

23 February, 2010


A mi hermano Óscar por su amor y dedicación durante sus 25 años, hoy cumplidos.

"¡Oh, corazón, no te quiebres de tanta felicidad!" Hermann Hesse




Mi sangre de Nebula

Sos mi nebula de inocencia,
quien eriza el sabor de mi pupila,
como un camino de libélulas,
entre efectos y reflejos os inspiras.

Vuestras manos de hidrógeno y helio,
calientan las mías de un tono ya muerto,
diluyendo vuestra sangre entre colores,
solventando entre espirales vuestros afectos.

Hoy es el día en que la materia hizo magia,
indagando la cosmología del vientre de vuestra madre,
preñada por un cometa que en gravedad obró ósmosis ,
resurgiendo de los calores, el embrague de vuestros ojos.

Abrázame como si fuera Mérope
encendiendo mi luz como si fuésemos uno
condensados por carne y sangre de hermanos,
que a luz ultravioleta ensordece vuestras manos.

Dime si hasta el colapso estaremos juntos,
en el anhelo de Orfeo y su lira ,
endulzando mis retinas de bellas melodías,
resucitándome de mi catábasis periódica.

Agradezco por el oxígeno que respiro,
porque de él, mi hermano, compartimos.
Soy feliz por teneros a mi lado, en este vuestro aniversario,
en que vuestro corazón, es nebulosa.

©Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados