29 September, 2010

Un poema enamorado


Soy la tinta que busca empañar tu sangre
entre caricias que esgrimen gemidos,
en el holocausto de un orgasmo dibujado
cuando te imagino acurrucado entre mis versos.

Duerme entonces, lirio de amor,
que yo seré tu hoja en blanco.
El suelo virgen que anhela tu tacto
en ese íntimo gozo de jadeos inspirados.

Te quiero, te amo en afonía,
en la depravación de mis suspiros
cuando sueñan ser carne entre tus manos
y el beso nocturno en tu copa de vino.

Dime, si de ser yo más que una metáfora
me harías el amor con una mirada,
desnuda entre tu lírico aliento,
con el sonrojo de mi alma dilatada.

Y es que, mientras me escribes
no alcanzas a percibir,
que tan sólo soy
un triste poema enamorado.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

3 comments:

  1. Si te digo que es el poema que más me ha gustado de todos los que te he leído?, pues sí, creo que sí, destacaré sobre todo la cuarta estrofa, aunque todo poema es un paisaje lírico hermoso, la música es preciosa y acompaña a este poema enamorado.

    Un beso querida Yoko

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  2. Sara me dijo en una ocasión que al final no sería más que un poema, pero cuán equivocada estaba. No era un poema; era la poesía. Del mismo modo, estoy seguro de que tú también eres más que un poema, aunque sea un poema triste y enamorado (lo que, después de todo, tal vez sea decir lo mismo).

    Me gusta cómo dialogas con el destinatario de estos versos, y cómo te embriaga un sutil erotismo nacido del dolor. Destacaré este fragmento, mi preferido:

    "Duerme entonces, lirio de amor,
    que yo seré tu hoja en blanco."

    Un fuerte abrazo, Alejandra.

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  3. Es un gran placer vagar, en este caso, por la soledad del lector ante la emoción del poema. Hermoso y bien logrado. Un besote princesita

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