29 January, 2011

Un pequeño espacio

Hoy he detenido el tiempo en el segundo preciso en que la noche y el día desaparecen, justo en el intervalo de una acotación entre arpegios, en ese diminuto espacio entre las moléculas que conforman mi propia existencia.

Y justo en ese momento mi ser como hija, hermana o humano se olvidan. Solo sobreviven mis pensamientos que flotan junto a las nubes blancas y tersas, en un espacio más allá, uno que mis ojos no logran tocar.

Es mi curiosidad que se dilata por ese infinito Universo, por lo que cobija a una verdad desconocida por el mundo. Esa verdad que conforma a la rutina de los seres vivos. ¿Quiénes somos? ¿Por qué somos? ¿Para quién somos? Suelo cuestionarme cuando algunos amaneceres me sorprenden removiendo entre el titilar de sus silencios alguna palabra que parezca divina.

Es el sol el guardián enigmático de un secreto, el centro de nuestra galaxia interior, la estrella que por si sola deslumbra a nuestros ojos para impedirnos ver el otro extremo de una realidad que parece nada. O en verdad que será un todo dibujado fuera de toda creación humana, un ignoto sueño para nosotros que tan solo somos pequeñas moles de energía.

Si, pequeñas e insignificantes moles, un grano de arena en un vasto desierto, un destello de alguna estrella muerta hace billones años luz, el escarpín de un recién nacido, un beso primero, la emoción de un “te quiero” y ¿por qué no? Una bala entre guerras, desnutrición de igualdad y hambre de poder. Quizá una razón por la que el Universo no comparta con nosotros sus arcanos, silenciando sus perpetuos misterios.

Por ello suelo cerrar mis ojos, evito llorar, tal vez por una oportunidad de algún día tocar un poco de esa verdad. Es entonces que vuelvo a ser hija, hermana y humano. Con mi madre, mis hermanos, mis abuelos. Ellos son mis arpegios, mi amoroso y diminuto espacio de vida frente a éste Universo y sus secretos.


Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

24 January, 2011

En el solsticio de un aroma

Mi abuela suele decir que las personas perduran en el aroma que despide su piel, por siempre único.

Al suspirar el viento el hedor de la ausencia,
en esa soledad que colma los espacios
e hiere la esencia de las palabras taciturnas,
nace en mi memoria el retazo de su aroma.

Es acaso la canela somnolienta de mi pecho
o el guiño de las estrellas por la aurora
que imagino la costa de su cuerpo,
un éxtasis salino, licor de mis pensamientos.

-Te amo- susurra el vaho de mi silencio.
porque es perfume negado a mi aliento,
el solsticio inerte de la Antártica de mis besos,
vivos en el sahumerio de mis deseos.

¡Qué desdicha es no beber el tacto de su incienso!
Colmar mis sentidos con su filosofía nocturna,
y aromatizar su pupila con mis labios,
ahora mudos, austeros de la cata de un amor.



Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados

18 January, 2011

Cuerpo y corazón

No defiendo o justifico la prostitución, sólo escribo a quienes se dedican a ello con respeto y consideración a su situación. Todos escribimos al amor, hoy yo he decidido escribir a quienes venden su cuerpo y corazón.




Cuando el alba levanta sus últimas caricias
despierta en su mirada un rocío disecado,
con la retina rasguñada por la soledad
y la cicatriz de un llanto, un gemido olvidado.

No hay amor versado sobre sus senos
o un nombre clamado en el vello de su cuerpo,
solo un deseo agotado sobre la piel marchita
en el amargo sabor a peculio sobre sus labios.

¿Cuál ha sido su nombre esta aurora?
Es la necesidad que hiere a la dignidad
cuando bebe el espeso pudor por la noche,
beodo por el rubor que desviste sábanas.


Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

Yo espero no herir o fastidiar con mi humilde escrito, si he faltado ofrezco una disculpa. La melodía "Cuerpo y corazón" originaria de Ignacio Cano, interpretada por el grupo español Mecano.

13 January, 2011

The space between us
Este sencillo escrito es una muestra de respeto y afecto a un hombre y maestro a quien admiro.
A Craig Armstrong


Una silueta de partículas de polvo,
baila envuelta en mi cuerpo diluido
entre la escarcha de su voz de agua,
cuando al acercarse humedece mi aliento.

Entre ambos existe el estado anímico de nada,
un genio atrapado en la pupila de un pensamiento,
donde en mi pecho reverdecen espigas de eco,
cuando su sombra acaricio plagada en silencio.


Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

12 January, 2011

Un día sin lluvia




¿Un obsequio… para mi?- pregunté sonriente, creía que al dejar de ser infante no volvería yo a tener un presente nuevamente.

Mi sonrisa se convirtió en un capullo de flor
cuando al rozar mis labios con el cielo,
sumergidos en lagunas de un denso algodón,
abrazaron un obsequio titilante entre los brazos.

Al abrirlo…
se escuchó un sutil compás dibujado con sombras,
son árboles seducidos por una Volta exigua,
con aroma a viñedo fermentado y sabor a extinto suspiro.

Es un beso,una reliquia que aún respira este amanecer,
porque aún eres vida en este año que comienza
en un día sin lluvia que ha nacido de un cálido obsequio.


Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

A todos os deseo un bello inicio de año, una oportunidad para ser mejores, para ser nosotros en plenitud... un año más, un cálido obsequio.

Un fuerte abrazo y clavel a todos vosotros.