25 February, 2010

Rubén


"Llenas mis sentidos, como una noche en el bosque, como las montañas en primavera, como un paseo bajo la lluvia, como una tormenta en el desierto, como un soñoliento oceáno azul, vos llenas mis sentidos, venid  y llénadme otra vez.
Ven y dejadme amaros, permitiros os ofrezca mi vida, ahogarme en vuestra sonrisa, morir en vuestros brazos reposando a vuestro lado y así estar siemre a vuestro lado..."
 'You fill up my senses' de John Denver

A Rubén con amor en su aniversario de nacimiento

Despierta mi amor, toma mi mano
y acompáñame en éste, vuestro amanecer juntos,
abrazando con caricias la ternura de un “te amo”
entre los besos de cisne, la arcilla de vuestros labios.

Delinea , amor, con vuestra pluma
el horizonte que conforma mi cuerpo,
apretujando colinas y valles, los acantilados de mis pasiones,
dilatando la nieve de mis ojos con el perfume de vuestras manos

Sos para mi, la sinfonía de mi deseo,
el plectro perenne de un beso,
donde entre calores fusionamos volcanes en erupción,
haciendo de mi Atlántida dirimir mi íntimo saber.

Llueve, llueve mi cabello del gozo de un sueño,
que sobre mi espalda conforma ríos de ilusiones,
cuando de vuestra voz, susurras mi nombre
es la oleada a consuelo quien diluye cualquier distancia.

Es por eso amor, que hoy con la pluma de mi boca
hago de ella la inspiración de vuestro nombre,
que, entre suspiros desabotonados,
mi música sofocada compone; Rubén.

© Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados

23 February, 2010


A mi hermano Óscar por su amor y dedicación durante sus 25 años, hoy cumplidos.

"¡Oh, corazón, no te quiebres de tanta felicidad!" Hermann Hesse




Mi sangre de Nebula

Sos mi nebula de inocencia,
quien eriza el sabor de mi pupila,
como un camino de libélulas,
entre efectos y reflejos os inspiras.

Vuestras manos de hidrógeno y helio,
calientan las mías de un tono ya muerto,
diluyendo vuestra sangre entre colores,
solventando entre espirales vuestros afectos.

Hoy es el día en que la materia hizo magia,
indagando la cosmología del vientre de vuestra madre,
preñada por un cometa que en gravedad obró ósmosis ,
resurgiendo de los calores, el embrague de vuestros ojos.

Abrázame como si fuera Mérope
encendiendo mi luz como si fuésemos uno
condensados por carne y sangre de hermanos,
que a luz ultravioleta ensordece vuestras manos.

Dime si hasta el colapso estaremos juntos,
en el anhelo de Orfeo y su lira ,
endulzando mis retinas de bellas melodías,
resucitándome de mi catábasis periódica.

Agradezco por el oxígeno que respiro,
porque de él, mi hermano, compartimos.
Soy feliz por teneros a mi lado, en este vuestro aniversario,
en que vuestro corazón, es nebulosa.

©Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados

21 February, 2010

Miedo

Ayer vuestros ojos azul turquesa me preguntaron por el pasado. Un pasado que aun no puede ser superado, y me temo no podrá serlo. Porque vivimos bajo la sombra de una pérdida latente e irremplazable que hace hueco en vuestra memoria exigua, misma que quisiera alimentar con detalles que yo misma puedo pasar por alto.

Mi hermana menor, de “él” solo tiene una caja de música; con una bailarina de cristal que danza sobre un espejo simulando al hielo. Esa bailarina, me dice, es ella. Es la imagen que vuestro padre cimentó en su corazón, en su anhelo, donde sus pensamientos permiten a la imaginación fantasear sobre lo que él veía en ella. Como una caricia que se mantiene viva en un objeto que necesita cuerda para funcionar.

Mi pequeña Isabelle, de los tres es la más fuerte e independiente. Siempre con disciplina vive y retoma su arte, con la idea fija que tiene de si misma. Sonrío, a mis 22 años le admiro, no solo por su mentalidad, también por la confianza que en ella desde pequeña se fomenta, no teme caerse y cuando sucumbe con habilidad se incorpora digna y majestuosa, aprendiendo para evitar caer por segunda vez.

Es por ello que, cuando en sus ojos las lágrimas asoman con angustia respirosu turba a no vivirnos un mañana, con obsesión de retener recuerdos que le den aliento, soporte.  Es cuando mi corazón mengua en desconsuelo por los pensamientos de una niña de 12 años, quien por la muerte se enerva. Resultando difícil cobijarla con promesas que no sé si pueda consumar.
Es lastimero preguntaros si mañana comerá la sopa de la abuela, caminará al paso del abuelo, observará a vuestra madre cepillar el cabello, jugará con Óscar o si escuchará mis dedos una vez más. Solo mi abrazo permito la consuele, aun estamos aquí Belle, sin expresar palabras que no existen. Solo el recuerdo lleno de esperanza por el mañana, viviendo el presente con el amor que se nos ha enseñado en el pasado.

© Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados

Kindle my heart

As the moon kindles the night,
as the wind kindles the fire,
as the rain fills every ocean
and the sun the earth;
so your heart will kindle my heart.

Take my heart, take my heart
kindle it with your heart
and my heart cannot be
kindled without you.
Your heart will kindle my heart
Kindle my heart by William Blake .


14 February, 2010

Hoy estoy triste


"A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante" Óscar Wilde

Hoy estoy triste, porque el tiempo gimotea
como Lacrymosa en un suspiro,
sin violín, piano o violoncello,
quien vaga entre mi hálito y percusión.

Hoy estoy triste, porque el sol no me cobija
y el agua no me baña o aclara la garganta,
que, con mirada perdida cabildea el grillete de mis miedos
con ausencia de una caricia, que solo el viento con repudio imita.

Hoy estoy triste, porque evoco el testimonio de un sueño,
uno nevado y quemado con aroma a incienso.
Como el cromo de un capullo taciturno,
donde la tierra lo alimenta con paradigmas inventados.

Hoy estoy triste, porque escucho el eco de mis pasos,
originando el requiem de un secreto,
quien calla y embelesa, para que al gritarlo
encontrase la sentencia de mi desahogo postrimero.

Hoy estoy triste, porque desentiendo mi significado,
sin encontrar las palabras que subrogan mi latido,
¿Es sana la apología de inmortalidad, quizá?
Prurito difumine incontinenti en años luz mis pensamientos.

©Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados

09 February, 2010

Piel de noche


"El hombre no es la suma de lo que tiene, sino la totalidad de lo que aún no tiene, de lo que podría ser" Jean-Paul Sartre


Me gusta el color de tu piel
porque  el silencio se envina con el latido del ocaso,
cincelando la quincalla de vuestros ojos
con el misterio de un etéreo universo.

Sonríe y alumbra la ósmosis de los elipsis
cuando con el mar en la oscuridad son uno
perdiendo las dimensiones entre el cielo y la heredad,
olvidando cadenas empalmadas de diferencias

Hijos que de la tierra el color heredaron,
con su brío y lozana, con su beligerancia y sujeción,
donde el tormento hace sombra a una dama vestida de historia
quien con su manto de olvido seca su llanto.

Liguemos corazas como cacao con leche,
añejando con la luna su boato sobre la noche.

Clavel Rojo
© Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados

06 February, 2010

Amor





Una ocasión un amigo me preguntó por el amor, si creía en él, si lo había vivido. Ya que no suelo escribir sobre él... Me quedé reflexionando y como respuesta surgió este escrito con fragmentos de mi memoria.
En respuesta a mi amigo Adrián Vemo

Enciende la luna papá, para poder veros,
y así, al ritmo del mar comenzar a bailar,
para acariciar a las palomas de vuestras manos
girando sobre vuestros talones de amapolas.

 
No empañes vuestros ojos,
ni de ellos la lluvia permitas recaiga,
recuerda que a vuestro júbilo en el corazón os acompañamos,
abrazados en la lisonja de vuestros brazos.
---

-"Solo quiero conocer de la vida;
si son iguales los declives en un espejo
como el ocaso de una alborada,
y si de ello la palabra amor significa algo"-

-En aliento-
-"El amor corre entre nosotros para manteneros vivos,
como el aroma de mil especias de colores
que emergen al vuelo de los sueños."-
---

Agitaron, mis memorias, el campanario que alberga la quietud
como góndolas esparcidas por el mundo.

©Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

04 February, 2010

Escultura en movimiento

"La belleza perece en la vida, pero es inmortal en el arte"
Leonardo Da Vinci

A Isabella, mi hermana


Bailarina tallada sobre viento,
vuestra silueta se delinea con hilos de plata
para hacer de vuestro contorno un brillante lucero,
manteniendo en escalafón a los sentidos.

Extiende los brazos cual cisne al emprender vuelo
endulzando a las pupilas con el desliz del cielo,
creando música en cada movimiento,
que se vuelve cuna sobre las nubes de sus alas.

Obra de arte, pincelada de inspiración
que desliza sobre la luna su pasión,
respirando estrellas que reflejan vuestros ojos,
palpitando sobre hielo, los suspiros.

Hermosa damita que al vaivén de las olas
os arrulla con emotivos placeres ópticos.
Misma que acaricia con encanto a las ilusiones
de una escultura en movimiento.


Clavel Rojo
©Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

02 February, 2010

Milagro


Es la muerte lo único que todos como seres humanos mantenemos seguro, no sabemos cual será el resultado o la respuesta a ella. Yo misma busqué esa respuesta, una que me costó un año de mi vida. Comprendí ante la ausencia que la vida se manifiesta en analogía a las notas de una melodía, donde el “milagro” no consiste en lograr eternizar la última nota de nuestro aliento, sino en el cierre de vuestra sinfonía donde el silencio eleva  una nueva composición conformada de los ecos de una vida pasada  aun latente en los vivos. Con ello hago la referencia a todo el cariño que dejamos sembrado en el corazón de los demás, formando sinfonías complementarias llenas de enseñanzas basadas en el amor.

Ese milagro que muchos hemos perseguido no es precisamente la cura mágica del ser amado, no es que la luz vuelva a sus ojos o que el ausente camine entre los vivos, ese milagro consiste en la esperanza de un reencuentro, incluso en la resignación. En aprender a vivir con el dolor de una pérdida. Afrontando nuestros miedos, angustias y frustraciones.

Al morir mi padre quise alargar su vida, no física pero si en pensamiento. Creí que aun me faltaba tanto por aprender de él que busqué cualquier cosa que me acercara un segundo más a su vida, entender su enseñanza, su corazón, su alma. Como si quisiera estirar una liga agotando todo aquello que necesitaba. Pedí una prórroga en la universidad, realicé unos trámites y me fui a América. Aún escucho a mi madre a mi partida, me dejó ir para conocer y aprender por mi misma que no todo siempre es sencillo, que se debe padecer para aprender a valorar.

En México, su país, aprendí de cada edificio donde podía ver reflejada su mirada. Fui a su universidad en busca del anuario. Localicé algunos de sus compañeros de escuela, sonrío, al entrevistarme con ellos fue como si me hablaran de alguien que acabara de tomar el tren y yo solo llegase unos segundos tarde a su encuentro. Al encuentro con su vida, con sus gustos; comiendo en los lugares donde solía hacerlo, caminando en las que fueron sus calles cotidianas, disfrutando de los escenarios que lo acompañaron muchos años de su vida.

Obtuve algunas fotografías aun en blanco y negro de él cuando era niño, conocí las tumbas de mis abuelos paternos. Sonrío, incluso pisé las aulas donde él tomó asignaturas. Era tan bello, me conformaba con solo eso, con perseguir lo que quedaba de él sobre la tierra, aquello que no conocía. Fue como leer la novela de su vida desconocida, donde cada descubrimiento se convirtió en un capítulo que me acercaba más a él. Podía verlo, escucharlo, olerlo. Recuerdos se forjaron en mi corazón, persiguiendo las vetas de su aliento.

Fueron 365 días de mi vida que dediqué a la búsqueda de un regalo, un milagro que me hiciera sentir su presencia. Lo logré, pero no en la concepción original. El dolor y la frustración me cegaron. Abandoné a mi familia, mi realidad, mi entorno para vivirlo a él, para respirar un instante de su vida. Dejé a mi madre y hermanos quienes sufrían como yo. Fui egoísta en buscar mi propia absolución olvidando el deseo de mi padre de manteneros siempre unidos entre nosotros en apoyo, en amor.

No me di cuenta que el milagro no consistía en buscar a mi padre más allá de sus antiguos amigos, estudios, fotografías, calles y recuerdos. Estaba en el lugar donde no consideré buscar, estaba en mi madre, en mis hermanos. Estaba en mi.

Clavel Rojo
©Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados