
Si al conocerme, afirma que soy sutil cual brisa que se desliza en el cosquilleo de la piel desnuda de los árboles en una danza con desgana, debo deciros que del cierzo la fuerza no menosprecie. Porque es la furia de un instante, al vuelo de mariposa, que las puertas se azotan y el sonido traslúcido agrieta los ventanales de los ojos.
Ser aquilón es la libertad de mi cabello en rebeldía, como lo es una Reina sin corona o una gala sin cubierto.
Es la sinfonía elocuente de un beso a cuatro cuerdas del deseo, como efervescencia del día en holocausto y parir a grito la noche disfrazada con estrellas.
Soy siroco, sin mayor ímpetu que el tifón del que provienen mis versos, donde transcribo un sueño y al instante muero cuando le vivo.
Soy hálito no para ser inteligible, es por ser libre.
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
No sé me ha parecido que te contradices, pero ay que jovencita no lo hace, y mayorcita, porque yo también lo hago, ( sonrisas)
ReplyDeleteSigue llamando mi atención esta forma tuya de expresarte querida Yoko, me devuelves al sigo XVII, pero te puedo asegurar que ya no concibo tu poesía de otra forma, siempre mi cariño enorme para ti