Ser mía
“Te doy la vida eterna, el amor imperecedero, el poder de la tormenta y de las bestias de la tierra. Camina conmigo y se mi amada esposa por la eternidad.” Drácula
Hay neblinas que emergen de la oscuridad,
impresas en el temor de la tierra,
con el dolor y la nostalgia de su sexo
gimen de placer los enigmas de la vida.
Soy de ti, el amor inmortal de un sueño,
enaltecido por el pecado mortal del hombre.
Dueño de su ira perversa por la noche
y amante de la lujuria sedienta de carne.
No hay piedad en el aliento de mi cuerpo,
derrelicto en soledad como un vagabundo,
perdido en la seducción de mi libídine
con tus labios dormidos por el tiempo.
He despertado del exilio de la historia,
en el encanto de tu ardoroso tacto ,
con tu inocente pasión que enerva mi hoguera,
y colma el apetito del fuego en las sombras.
Ilusión delicada de mi nocturno anhelo,
soy Drácula, el sacrificio humano de un amor
en el beso abrasante de tu clítoris desnudo,
emancipado por el veneno de mi sangre.
Eres de mi, la más preciada existencia,
por ello caminarás por el cendal del misterio
con la sevicia de las bestias a tu pleitesía,
condenada y odiada por los vivos en la eternidad.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
El video fue tomado de la producción cinematográfica "Dracula" de Francis Ford Coppola basada en la novela "Dracula" de Bram Stoker.
La cita fue extraída y traducida del guión original de la producción Dracula de Coppola.
Ambos compartimos predilección por 'Drácula de Bram Stoker', una de las películas más bellas y románticas de la historia, en parte merced al fabuloso vestuario diseñado por Eiko Ishioka inspirado en la obra pictórica de Klimt, en parte, también, gracias a la sublime música de Wojciech Kilar.
ReplyDeleteEn tus versos recreas con acierto el aura de misterio y amor inmortal que envuelve la película, como esa niebla verde en que se transforma Drácula para atravesar los barrotes de la celda. Me ha llamado la atención la expresión "clítoris desnudo".
Un abrazo, Alejandra.
Creo, que ahora mismo deberías ver otras películas ( es una regañina maternal) ya me conoces, el amor eterno, bello por ende y doloroso cuando no se puede poseer, obstruye las arterias y los corazoncitos se van, sin darse cuenta, asolando, desolando, desconsolando. El poema es precioso en su fondo y me alegra un montón volverte a leer.
ReplyDeleteUn besazo enorme, mi querida Yoko.