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07 June, 2010

Un beso de madera olor a rosa

"A la música, porque es lo que fui, lo que me permite ser y lo que seguramente seré. En el idioma único de mi pensamiento donde la libertad se escribe en mi tacto. No es sacrificio dedicar mi vida a algo tan espiritual como la música, ni opresión dejar de lado cualquier deseo carnal."
APRE

No hay nada más que sus labios sobre los míos,
entre los jirones de mi anhelo en sus dedos
con las cuerdas de su voz sofocadas en mi pecho
como un beso de madera olor a rosa.

Somos los dos un encuentro por debajo de la piel,
en la armonía que traspasa el adoquín de la carne.
No volveré a soltarte, no mi Violín de viento,
cerraré mis ojos al sueño de amor para auscultar la leyenda eterna de tu diapasón.


Música, bésame y hazme tuya de por vida,
hasta el último arpegio de mi aliento te dedico,
donde sintonizan los sentidos de mi alma sin palabras,
en el sonido del silencio de nuestros labios.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

08 May, 2010

La caricia acunada de su voz
Yo siempre he querido parecerme a ella, por ello el violín es mi instrumento, por ser lo más parecido a su melódica voz.

A mi mamá


Todo mantiene un inicio y un final, el segundo nadie podría revelarlo,
pero es el principio que se cincela en la médula del recuerdo.


Al nacer fue su voz la primera luz que mis ojos auscultaron,
envuelta entre los molinos de viento que arroparon mi sueño
con el candor de dos cuerpos separados, como la luna lo fue de la tierra.


No hay instrumento que compare el candor de sus manos sobre mi cuerpo,
ni la madera que ella talló sobre mi piel en el arpegio silente de un beso,
por ello le amo en un suspiro, detalle que sujeta la gravedad de mi universo.


Será siempre la eterna estrella de mi inspiración por alcanzar en el rayo de un sol nocturno,
sin importar que sea el aliento cristalino del agua, y yo, solo sea de lánguido viento.
Me aferraré a su cariño como la brisa de primavera a una canción de cuna.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.



Esta melodía gusta mucho tararear a mi madre, sonrío, os comparto.

Yann Tiersen ~ La Valse d'Amélie [Orchestral version]

28 March, 2010

Más allá...

"Memory is a funny thing. Recollections slip in and out around in time. Leave plenty of room to weave and backtrack to live them again… In my life I’ve found that memories of the spirit linger to sweeten the life.
Perphas my fondest memories are of my childhood days..."


Me gusta dormitar en el alfeizar de la ventana, mientras vuelo palomas de papel, quiero alcancen al sol para hacerle cosquillas y de su risa fluyan pequeñas chispas simulando fuegos artificiales.


Lo cierto es que en cada paloma dibujo mis sentidos con algún pequeño secreto que cuento al cielo “callando a mis ojos” en el despertar de aquel atardecer.

Puedo ver más allá en el silencio de mis ojos, aquel horizonte donde lo incomprensible es realidad. La brisa trae consigo el suave aroma a vainilla iluminando mis retinas con acuarelas. Siento como el tiempo retrocede y vuelvo a ser niña de nuevo. Mi respirar se vuelve ligero y mi sangre es fuerte.


A mi entorno colibríes mi cabello adornan con ramitas, mientras concentro en una partida de ajedrez desafiante con mi Piano, quien recita fábulas de vida.


Por las noches subo a los árboles para tratar de alcanzar a las nubes y guiñarle un ojo a las estrellas. Las ranas y los grillos como tenores y sopranos entonan canciones de cuna para que pueda dormir al tiempo que el Cello cobija mis ilusiones con una lágrima de azúcar y el Violín apaga las velas, en vigilia de mi sueño.

Al amanecer el viento a todos diluye como si fueran humo, deslizando una veta de fragancia inconfundible. Me señala el camino que llega a casa, al volver mi rostro veo a un hombre que camina junto al sol, no trae nada en sus manos, excepto una flor, un clavel rojo. Reconozco esa gabardina, ese andar pausado. Es mi papá.

Me levanto sin perder tiempo, solo visto mi bata y salgo a su encuentro. No importa que la mañana sea fresca y pueda hacerme daño, la emoción es grande, pura, vívida.

Corro para alcanzarle. Mi cabello desordenado vuela entre el tiempo mientras mis pies se hunden en la tierra de la vida. Ya veo vuestro rostro, estas sonriendo. Abrázame, enséñame a ver lo que tú ves, ser lo que tú eres en este mundo de acuarela.

Al abrir mis ojos destellan en ellos una cálida sensación, observo que aún entre mis manos queda una última paloma, con un beso de lágrima la dejo en libertad llevando consigo mi fantasía.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.