23 August, 2013

Mi andar por Viena


Camino a casa suelo imaginar que pronto nos encontraremos. Sonrío al creer que estarás agotado por tu trabajo, quizá incluso de mal humor.
Mis pasos por inercia se dirigen a “Schubertring Park”, son las aves que me acompañan en mi lento caminar sobre el asfalto, es la pereza que hace a mis pies, sus esclavos.

Vivo en un pequeño departamento en el centro de la ciudad, me gusta porque desde el balcón el amanecer expone al sol tratando de hacer camino entre los edificios ya muy deslavados. La luz se distorsiona en mi habitación creando prismas, es maravilloso.
Me falta el aire, pienso que debí tomar el transporte al girar sobre “Rosenbursen”, sin embargo no doy mi atención a mi aliento agitado, porque mis pensamientos bailan en acorde a su recuerdo. Del toque cálido de sus ojos que irradian la misma intensidad que una vela en medio de la oscuridad, la misma que habita en mi corazón.
Apenas observo a las estatuas de “Wallzeile”, miran con envidia mi andar, yo las comprendo. La inmortalidad las ha hecho quietas a la pupila del hombre, un vestigio de lo que algún día olvidaremos. Entonces mientras continuo mi camino, el silencio calla a mi sonrisa:
-¿Acaso no hemos sido olvidamos nosotros, a su vez?- me recuerda mi conciencia y su antigua sombra, la inmortalidad nos ha hecho viejos también.

He llegado, cuánto vacío hay  en  mi hogar. Ahora yo misma aseo mis utensilios de cocina y preparo mis alimentos. He aprendido mucho, como que el pan suele perder su consistencia en 3 días por el exceso de humedad o que el té d
ebe tener un tiempo exacto de reposo.

Mi estancia me recibe sin una decoración propia, sonrío nunca he tenido mucho estilo. Una mesita donde suelo escribir, un cómodo junto a la ventana hacia la ciudad. Una mesa para alimentos con dos sillas, la tuya y la mía. Una pintura del muelle de Liverpool,  otra dónde una Geisha viste su juventud (regalo de mis abuelos) y una fotografía panorámica de Edimburgo.

Ya en la cocina preparo el té, cómo deseo que estés aquí en mi sencillo espacio, un rincón en el mundo. Compartiendo contigo mis pequeñas cosas  y yo saber de las tuyas. Con el Violín sobre la silla y el Cello pendiente en la ventana por tu  llegada. Sólo faltaría mi Piano, seríamos nuestra  familia.

Imaginar que estas aquí, tomando el té después de un día largo. Permitiendo al silencio hilvanar las palabras que  tanto deseamos decir, esculpiendo nuestro rostro en la retina del otro. Tú tan lejos  y yo tan cerca de aquí. 

Clavel Rojo
Alejandra P.Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados. 

07 April, 2013

Epítome l


“¿Y acaso no es más grande aquel que cura el alma, que es más que el cuerpo?” Paracelso




a U.H.

Hay días como hoy que mi pensamiento podría disolverse entre esas delgadas líneas que en ocasiones me gusta escribirte. Líneas tan delgadas que te sería imposible leerlas, sonrío. Imagino tu cara de enfado conmigo, me provoca ternura esa cosquilla que asoma en la curiosidad de tu pupila. 


¿Para qué escribir algo imposible de leer? ¿No es acaso un desperdicio desmesurado de tinta y papiro?

¿Sabes? Uno escribe aquello que le resulta importante, una necesidad de desahogo, aunque el mundo o incluso tú no puedas leerlo. A ello llamaré Epítome y es éste el primero que te escribo. 

En ellos podrías leer lo que invade mi corazón al escucharte tocar el Piano, con la suavidad de tus dedos suspendidos en el aire acariciando las Corcheas de mi corazón. 

Sería posible te observaras mirándome desde una de mis lunas oculares y quizá entender alguna coma de mis líneas. O del silencio que indefenso palpita en mi corazón cuando tus brazos rodean mi cintura, dejándome inmóvil en tu pecho. En el epítome de tu sensibilidad triangulada en mi sentir, en ese momento donde puedo desvanecerme y comprender que somos uno. 

Entonces Amor, no debes desesperar si no puedes leer mis escuálidas líneas porque sólo tú podrás sentirlas. 

04 February, 2013

Traslúcido Universo


"¿Qué es el cielo, sino un espejo traslúcido del universo?"
Ulysses  Hönner

Es nuestro hogar cuando tu mirada besa a la mía,
una caricia intangible, el roce de un suspiro.
Como las gaviotas hilvanadas a  tu acuoso misterio,
cuando mueres en los abismos de tu pensamiento.

Secreto, es el velo que cubre a tus deseos y los míos, 
un tímido diluvio que embriaga al destino,
esta ansiedad que engaña a mis desvelos
y titila sobre la corteza celeste cuando te pienso. 

Hemos huido, escondidos en nuestra sombra, 
perdidos en la soledad que nos vio nacer.
Temerosos a la vida, al instante por sentir.

Ahora, juntos en este traslúcido universo.
Con el miedo escarchado en nuestros pasos,
te busco, te observo, te aprendo
mi amor, mi constelación en el cielo. 

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados. 

13 January, 2013

Laguna ojival


Si pudiese observar al mundo con tus ojos tan oscuros como la noche de mis días, si pudiese sentir lo que tu sientes cuando en el vacío te difuminas ante mis pupilas, si pudiera probar tu soledad y ser una parte de ti...
a Ulysses


Misteriosa es la laguna que se refleja en la luna,
mansa y  esquiva, dolosa y solitaria como tu mirada
que ahorca a la mía, desde la superficie de mis ansias. 

Es tu alma, que se diluye en la angostura de tu iris, 
sin retrovisor  no mira futuro en la línea de tus labios;
ahora mudos por la ósmosis de tus pensamientos,
sedientos  por el frío que cobijan el bordado  de los míos.

Amantes temblorosos de la vida, que dormida vive.
Y que, junto a nosotros observa los contornos de nuestra piel,
cuando amante mío intento mirarte y a mis ojos
eres la borrosa ausencia de tu  silueta. 

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados. 

27 December, 2012

Violín de cristal



Desnuda es mi alma, una esfera de cristal,
gélida en mi piel de enmohecida  madera.
Un espiro invernal que macera mis pasos
entre las colinas evaporadas de mi silueta. 

Vuela, mi espíritu, libre sobre la íntima alborada.
Como un suspiro escarchado con el viento.
Es esencia inherente a la hipoternia de mis labios,
fiebre que levita en una aurora boreal.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

10 December, 2012

Liverpool

No todos los días se cumplen 25 años.  No todos los días se cumplen mis deseos, quizá porque seré un tanto caprichosa para ser hija del universo. Sonrío. 

Más allá de la tarta de manzana de mi madre, la mirada breve de mi abuela, el abrazo tierno de mi abuelo y la alegría de mis hermanos… Quise volver a la ciudad donde fui aire, al puerto donde se fincó mi casa, cuando era niña y jugaba a ser adulta. 

Volver a sentir el viento fresco sobre mi rostro hasta enrojecer mis mejillas y recordar cuando mi padre me daba la mano y caminábamos todo el muelle, en la fría costa. Cuánto amor en esta fotografía.

Creo que es un agujero negro,  puntos suspensivos en mi pensamiento. ¿cómo imaginar en ese entonces mi ahora? ¿cómo imaginar tanto dolor? ¿días de fiebre hasta perderme en la locura? ¿días de blanca soledad entre la ciencia médica?… Esa niña, mi pasado ahora vuelve a modo de catarsis frente a mi, tan ajena al presente. 
Ella era hermosa, la eternidad le sonreía segura en los brazos de su papá.  Mi papá.

Todos los días vivía el amor de mis padres,  eran lo que Shakespeare relataba en sus obras. Yo así lo entendía. Yo lo disfrutaba. La intensidad con que mi madre lo miraba, cada detalle de él. Mientras que él hacia de ella su  inspiración, y de nosotros sus hijos la extensión de su infinito amor y gratitud. 

Puedo sentir su felicidad, me hace reír como una pequeña de nuevo cuando los miro danzar con las gaviotas en la costa, mi hermano y yo de puntas como si buscáramos ser tan altos para acariciar una nube y desentrañar los misterios del cielo.

Eso era para mi la felicidad, todo lo que sabía yo del mundo. 

Y hoy, a mis 25 años  con las manos vacías entre las olas observo sus pupilas, el horizonte lo refleja en ellas. Es él, mi presente. Él, quien tiene la mirada tan profunda como el sentimiento entre mis padres, tan complejo como los misterios del cielo. Es un poema de Shakespeare. 
Estoy acompañada, no estoy sola, él está junto mío observando mi pasado en el mar. Con los pies enterrados en la gélida arena, está sonriendo me sonríe.

Estoy tocando una nube, es tan húmeda y suave. Se deforma entre mis manos temblorosas.  Miro al cielo y entiendo sus misterios, como una partitura transparente a mis sentidos.  Entonces al cerrar mis ojos  en este amanecer de mi aniversario de nacimiento, es que puedo ver a mi padre, me está observando, me cuida, nos cuida. No nos ha olvidado.  Lo quiero abrazar, quiero escucharlo decir mi nombre, tocar su mano. El ambiente huele a él, a su amor cálido y puro. Qué hermoso regalo,  volverlo a ver en sus pupilas. 

Y escuchar de él decir, de mi presente…
-Felices 25 Pam- dijo Ulysses con la profundidad del océano en sus labios.

Clavel Rojo
Fotografía de Crosby Beach, muy cerca de Liverpool, UK.

03 December, 2012

Faetón


Dedicado a Óscar Bartolomé Poy, uno de mis secretos. Hoy en su aniversario de nacimiento.  

Yo no tengo muchos amigos, no me considero una persona popular entre la gente. Más bien soy reservada por no decir callada sin mucho que aportar.

Sin embargo hace unos años conocí a un hombre, un gran amigo. Su nombre es Faetón, fue así como se presentó. Su personalidad reservada, sutil y a la vez profunda lo envolvía en un ambiente de atractivo misterio. Siempre dejaba notar su exquisito paladar literario en cada palabra escrita, en cada poema recitado.

Faetón está enamorado de la eternidad, de la muerte y la nostalgia. Ha hecho inmortal a su inspiración, a su estrella en forma de faro sobre el vulnerable océano.  Es dueño de un sueño, de la concepción del amor perenne en su andar. Tan profundo que hace del universo un secreto y del árbol de la vida el palpitar de su corazón. Sara.

Él me recuerda a Beethoven, tan cauto e impredecible en su arte, delicado y brioso al mismo tiempo. Un enigma en los compases literarios. Uno de mis mentores en la lengua hispana.

Recuerdo nuestras conversaciones, él quería saber de mi y yo de él. Sin darnos cuenta nos encontramos interesantes. Él desde el faro, su estrella, me observaba y yo fuera del continente entre la neblina gustaba de conocerle.

Son muchos los días en que hemos guardado silencio, aún de puntillas en la costa se me dificulta verle. Pero lo recuerdo, su poesía sigue viva en esta isla cuando lo recito en un idioma que no todos pronuncian. Él, uno de mis secretos, uno de mis tesoros en la memoria.

Todos los días desde entonces leo su poesía, la desmenuzo como se acaricia un copo de nieve, una gota de vida desde la muerte, una fuente de vida perpetua

Clavel Rojo

No hace falta decir que la melodía elegida, es a mi parecer su retrato musical más fehaciente para mi, es así como lo veo/escucho/leo.

25 November, 2012

Salvaje Espíritu


Yo que siempre he sido salvaje...


Salvaje dicotomía es mi espíritu cautivo,
es un furor en la mejilla de un beso, el tuyo.
Dime, si el oleaje de una mirada inquieta, la mía,
embiste a la turbulencia de tu pecho.


Indomable es la necesidad de poseerte,
el ansioso dobladillo de mi frente al verte.
Una rabia reprimida en los modales de etiqueta
y fugitiva en las huellas cuando la piel recorren.

Paraíso es la imaginación, la mía.
Cuando desvisto a tu cuerpo frente al mío,
a la distancia de los suspiros evaporados,
sin tocarte o respirarte, tan sólo mirarte.


Feroz instinto, aullido óptico y hambriento.
Luna que altera las mareas apasionadas,
provocativa ilusión en mi tesón por amarte
y hacer de la noche, un espíritu salvaje.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

19 November, 2012

El último viaje de Woody





Woody siempre ha tenido un temperamento difícil, a su llegada a casa él y yo tuvimos algunos roces. Yo celosa de mi intimidad y él, con cierto aire de presunción, invadía el espacio personal de todos en casa. No obstante con el tiempo, su perseverancia consiguió un espacio en mi mundo para él, incluso en mis rincones más preciados de nuestro hogar.

Siempre puntual, no he conocido a nadie tan disciplinado. Por darles un ejemplo despertaba siempre en punto de las 8 de la mañana, gustaba de mirar el amanecer en el ventanal del descanso en la escalera principal. Desayunar con la familia a las 9, ya aseado con su porte matinal que insinuaba su real descendencia.

Así es Woody, con aire elegante y despreocupado,. Asistía al té a las 17hrs junto con mis abuelos, conversaba de política con mi abuelo y vigilaba el fino bordado de mi abuela. Usualmente presente en mis ensayos en el estudio, cuando no prolongaba su juego de pocker con los duendes del bosque.

Recuerdo que alguna vez caminó junto a mi hasta el lago, creí que asustaría al ver a Nessie salir de entre las aguas, pero no fue así. Se mantuvo frívolo y retador al viento congelado.

Fue su espíritu aventurero, quien lo llevó a conocer espacios nunca imaginados por nosotros en casa, él quizá sea el único quien realmente haya vivido la magia y misterio que desprenden estas viejas paredes . Secretos que en él quedaran.
Sólo el me ha visto llorar como nadie más, no importaba dónde me ocultara, siempre me encontraba. Se aprendió mi aroma de memoria. Le gustaba enterrar su nariz en mi cabello y respirar sobre mi cuello. Parecía tan frágil y a su vez, voraz en un instante.

Ayer Woody partió de casa, sus juguetes, cobija, utensilios, baraja de pocker, algunas fotografías fueron empacadas junto con nuestra despedida. Ha tomado un avión con destino a Moscú, se ha ido y no creo regrese. Un gato británico ha partido de su hogar a un país distante, a un idioma desconocido.

Para él no hay fronteras, porque siempre enamorado ha sido de Belle, mi hermana, quien lo recibió con júbilo y lágrimas. Porque ahora se harán compañía hasta el final de sus días.

Clavel Rojo

Sonrío, en la imagen felices mi hermana Belle y Woody

15 November, 2012

Mirarte a ti


Sus ojos son el universo, procesos matemáticos de física cuántica es su pensamiento, un libro abierto y deshojado de pasión.

Mirarte a ti, es como atisbar el deseo, 
la flor de mi retina labial.
Un muelle desértico a tus besos,
orilla sedienta y empolvada con arena. 

Mirarte a ti, es ver a la distancia tu piel
de neblina vaporosa y húmeda.
Remanso del solsticio otoñal en alborada, 
una perla de espuma, atragantada. 

Mirarte a ti, alineado a mi lengua nube, 
una pasión enmohecida y  masturbada
se columpia en las olas sin aliento,
es la imaginación de mi boca a puerto. 

Mirarte a ti, es recordar aquel beso 
que espera aún, por arribar a mi costa.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados. 

09 November, 2012

A puerta cerrada


Quienes conviven conmigo saben que es el estudio de música el espacio más apropiado por mi persona en casa. Cuando trabajo a puerta cerrada en él, y el violín se desbarata de cansancio, detalle que delata mi mal humor. 
Sólo él me observa y a pesar de mi silencio hostigante, rebelde y áfona tiranía, aun es capaz de mirarme con amor dilatado en sus pupilas. 



Cuando el pentagrama da percusión al fuego, 
una hilera de luciérnagas revolotean
algunas mueren sobre mi pecho
asfixiadas  por el dióxido de inquina.

Existe el temblor oscilante en las cuerdas, 
la rabieta del compás en mis tonos, 
negras y blancas mis dilaciones, 
furia enardecida en luz opaca. 

Un genio desbordado, 
cruel silencio de mis labios muertos, 
afónico corazón, dolor impotente, 
Es el ritmo de mi angustia tirana. 

Cuando al volver mi diapasón 
tu cuarteto “retinal” se clava en la octava mía. 
Es un embate a mi mortecino corazón, 
la hoguera transmuta y el violín descansa. 

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

27 October, 2012

Sol



Alguna vez ha considerado la posibilidad de una vida pasada, antes del ahora. 
Sonrío, yo lo recuerdo a él.


Sol, estrella cálida de mi oscuridad, 
matiz de un universo, un óvulo en invierno. 
Me deshojaste en la inmortalidad de mis pensamientos, 
para volver tu mirada color desierto. 

Del mundo hiciste un sueño, 
un árido océano reflejado a tu pupila. 
Fiebre, yo sufría en tus brazos, 
moldearon  mi piel de cristal cortado. 

Fue, amado Sol…

Cuando al despertar, en un nublado horizonte, 
mis lágrimas entumecieron, fueron escarcha. 
Agonía caucásica en mi vientre, agua con sed,
que con mi sangre quedó congelada. 

¿Cuántos desiertos han muerto desde entonces? 
El tiempo ha envejecido a mi lado, 
eternos han sido mis pasos, así como
el parpadeo de tus labios. 

Eres Sol y yo amado mío; un trozo de invierno. 

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados

22 October, 2012

The piano was you



Returning from college, craved a little romp on the grass, breathing in the green forest. Not believing that the unexpected happen that day. In the immortal silence of the forest, I could hear my piano singing, no one but I played that instrument. Who dared?

White was the foam on percussion,
a swing of soft contrasts.
Was your skin caressed my tracks,
the steam of my silence.

A touch of orchid on me,
the kiss of a chord thirsty.
Bold, reckless dreamer,
a natural touch our lives.

Thus, that the piano was born,
born foam in his hands
and I with him in the beating of your heart
on the passion of its ocean.


Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados. 

19 October, 2012

Ulysses




...Always a hero comes home...

Al desliz del borde de su sonrisa
elocuente y triste, diáfana y ausente.
Son sus manos el escondite tras los acordes, 
cuando su corazón calla al latido de silencio.

Ha sobrevivido entregado a sus pasiones, 
como la plegaria vacía de un suspiro. 
Son mis ojos, que no pierden detalle sobre él
tan aburrido y actuado. 

Mis pensamientos han quedado cautivos, 
entrecortados en el pentagrama de sus pasos.

¿Cómo conversar con el miedo que  inspira?
Si de la incertidumbre ha hecho mi reflejo,
con el espejo incrustado en sus retinas cuando me mira.

Su voz emerge como una nota en mutis, 
una afonía del palpitar de mis sentidos, 
cuando de Ulysses escucho mi nombre, el único,
que al igual que mi padre solía nombrarme. 

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

Hola amigo lector

Hace muchos amaneceres que no volvía a este, mi espacio. No quería volver hasta tener algo significativo que escribir en él. Hoy quise volver a mi hogar, con Ulysses. Vecino de mis pensamientos, tan solitario como la pluma que sostiene mi mano. Un músico que ha vuelto a su hogar, os presento a Ulysses.

20 April, 2012

Un momento en el tiempo y espacio



Hay días, cuando el agua escasea y los amaneceres se opacan, que llamo a mi soledad por su nombre. No es que sea una conocida reciente, más bien desde niña aprendí a jugar con ella. Siempre solitaria, el silencio me ayuda, me acompaña.

No he sido de muchos amigos, me temo que suelo distanciar a las personas. No con intensión, quizá mi amiga soledad termina por ahuyentarlos. Diría mi hermano; “siempre oculta en las mazmorras de un sueño” para él, una vida desperdiciada, la mía.
Siempre en casa, fúnebre hogar en la eterna espera por el fantasma de mi padre, quizá vagabundo por el jardín o vuelto por uno de sus viejos puros cubanos. Así suceden los minutos en horas, los días de música que asegure su retorno a casa. El prometió, me lo prometió.

Momentos así, cuando busco en el paño de la ventana un rostro. Las lágrimas perforan el eco de la tristeza, de apariencia joven y añeja de corazón, tanto como los árboles que ocultan mi casa en el bosque y las leyendas que en él se susurran.
Hoy mi familia ha huido de todo ello, su historia, sus memorias. Han emprendido el viaje más allá de la neblina que engalana a la alborada. Y yo, que siempre vuelvo sobre mis pasos, al lago que besa las rocas donde Nessie reposa, al viento de Gaita, olor a pino y al árbol, -mi árbol-, donde mi padre yace dormido.

Cuando se pregunte quién soy, quién fue él. Qué es la soledad. Os aseguro, es sólo un momento en el tiempo y espacio. Un clavel rojo.




Clavel Rojo

20 March, 2012

Gratitude



Dans la carrière d'un artiste, il existe une longue liste de personnes qui ont fait en sorte qu'il puisse réussir dans ce domaine.

Parmi la masse de jeunes qui essaient un loisir artistique, très peu y consacrent leur vie par la suite. Les arts sont plus souvent en parascolaire qu'intégrés dans les écoles, ce qui oblige aux parents qui souhaitent donner l'opportunité à leurs enfants d'apprendre une discipline artistique de payer pour des cours et se faire le devoir d'aller les laisser et de les attendre à chaque semaine.

Le travail des parents ne s'arrête pas aux simples allés-retour mais ils deviennent souvent tout aussi, ou plus encore, nerveux que l'enfant lors de concerts, concours, examens et auditions. C'est un sacrifice tout autant sur les nerfs que financièrement et ce, pendant des années, même des décennies!

Il existe aussi desfois des gens qui ne sont pas de la famille, des amis ou des connaissances, qui deviennent tout aussi impliqués dans le support continuel de ces jeunes artistes.

Comme artiste, il est toujours apprécié d'avoir des gens à nos alentours qui prennent le temps de donner, surtout de leur temps et conseils. Comme artiste aussi, nous avons beaucoup de gens à remercier pour leur soutient moral et financier.

Je tiens donc à remercier à toute ma famille, mes amis, mes collègues, mes élèves et leurs parents, et comme je disais au début...la liste est très longue!




Clavel Rojo

20 February, 2012

Vida en Lágrima







Una ocasión me preguntaron sobre la Fe. Dios omnipresente sobre el universo y vivo en el detalle más delicado de la vida en si, un equilibrio que trasciende al tiempo.

La vida en mi país es anciana,
como una roca carcomida por el tiempo.
Es esclava sumergida al yugo de los mares
y alimentada por el insano y arrugado ego.

Las nubes mueren desmayadas sobre la tierra,
es un desierto blanco, un cementerio.
Y la hipotermia delirante en fiebre,
corretea a las alondras de vida en alborada.

Es entonces, sólo entonces…

Germina la vida y de la muerte solo queda el solsticio.
La sangre florece al amanecer de un recién parido.

El tiempo guarda silencio, comienza de nuevo
y yo sonrío una lágrima de sangre,


porque la mía conmigo muere.


Clavel Rojo

Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

06 February, 2012

Time and you


"I've waited a hundred years, and I'd wait a million more for you"
Hay personas que se pierden por un segundo y otras que erramos por toda una era.

En silencio, al caminar los años
se escucha danzar a la lluvia.
Son hilos que descienden de un cielo fofo
hasta la orilla del invierno en mis pupilas.

Níveo y bruno era el mundo, uno muy viejo,
cuando entre décadas clavó su sonrisa sobre la Tierra,
distraída en segundos que vuelan, olvidé,
como se olvidan los días que aun no mueren.

¿Dónde ha quedado la llave de una sonrisa?
Quizá envuelta en las horas de un pasado,
un giro de tuerca al reloj de antaño
cuando yo era junto a ti, bajo la lluvia.

Es así que la muerte vive, reposa,
en una esquina del tiempo.
Y mi cuaderno rojo, del clavel un sarcófago,
un fósil perdido en la eternidad del universo.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados
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20 January, 2012

La Princesa Grace


Anne Marie Ellenrieder (1791-1863)






Os presento a Grace, la bella hija de una dama que labora en mi hogar. Sonrío, ella suele jugar en la estancia de casa, generalmente cuando yo encierro en el estudio por la tarde. Parece que no hace ruido, pero sus pecas la delatan. Ella disfraza mi presencia intentando ser de plomo y yo escucho platicarle a su muñeca en silencio. Su madre no le permite hablarme y sé que si yo le hablara sería la última vez que ella vendría a casa. La verdad es que ambas sabemos de nuestra existencia, nos acompañamos en secreto.

Grace, me recuerda a esas antiguas princesas de los olvidados cuentos de antaño. La ilusión en sus ojos al abordar el jardín y la juguetona vanidad que hace gala al bajar las escaleras. Se acaricia de largas cortinas y saluda a príncipes de piedra.
Todos los jueves Grace viene a casa a jugar, las frías paredes, los cuadros muertos, las estatuas cansadas de posar y los muebles deslavados esperan ansiosos para cobrar vida en su mágica historia de fantasía. Yo misma me desvanezco y formo parte de la decoración en su bello cuento.

Cada tarde de jueves me pregunto cuál pieza musical le apetecerá a La Princesa Grace, si gustase de un vals o prefiera una sencilla improvisación mía. Esa tarde mi violín es para ella, aunque quizá no lo sepa.

Ella es el sueño infantil, la inocencia de una historia de mítica fantasía. Donde la mujer es la figura de cristal en una esfera de nieve, el botón de una rosa envuelto en el lúdico despertar de la imaginación de una pequeña niña, mi secreta amiga, La Princesa Grace.

Clavel Rojo
APRE

21 December, 2011

Huir contigo


"El misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo arte y ciencia verdaderos." Albert Einstein

Cierra la puerta,
que sea íntimo secreto,
el extracto de humedad entre uno y otro,
inquietante hircismo al mirarnos.

Libera de tu faz a la alondra, amado mío,
en el caldero, que es carne mía.
Aprisiona las aristas de mi piel
con el fuego insoldable de tu sed.

Escucha de mi, la petición de tu amante,
sombra derretida en la hoguera de tu cuerpo,
mecida al péndulo de tus brazos
y ahogada en el tifón sensorial de tu aliento.

Somos párvulo espacio en el universo,
gemido inaudible a vista humana,
recóndito sueño sideral de un Dios distante.
Quien por esta noche, permite huya contigo.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.