25 November, 2012

Salvaje Espíritu


Yo que siempre he sido salvaje...


Salvaje dicotomía es mi espíritu cautivo,
es un furor en la mejilla de un beso, el tuyo.
Dime, si el oleaje de una mirada inquieta, la mía,
embiste a la turbulencia de tu pecho.


Indomable es la necesidad de poseerte,
el ansioso dobladillo de mi frente al verte.
Una rabia reprimida en los modales de etiqueta
y fugitiva en las huellas cuando la piel recorren.

Paraíso es la imaginación, la mía.
Cuando desvisto a tu cuerpo frente al mío,
a la distancia de los suspiros evaporados,
sin tocarte o respirarte, tan sólo mirarte.


Feroz instinto, aullido óptico y hambriento.
Luna que altera las mareas apasionadas,
provocativa ilusión en mi tesón por amarte
y hacer de la noche, un espíritu salvaje.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

2 comments:

  1. Cuando la imaginación se hace Paraíso el Infierno de la distancia no puede nada.
    Qué bien lo dices, Alejandra.
    Un abrazo,

    Clara

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  2. Sonrío, ha sido muy amable en comentar mi escrito. Tiene razón, el paraíso es un sueño efímero y por ende subjetivo. Todos entendemos la gloria de forma distinta. Yo no sé si el infierno sea la distancia, cuando se puede estar junto a una persona y sentirla más ajena que si estuviera a millas de ella.

    El amor, sin duda es el sentimiento más complejo que como seres humanos sentimos. De él devienen la alegría, tristeza, soledad, nostalgia, celos, odio, frustración... sonrío, un misterio que embarga de emociones.

    Yo estoy enamorada y ese es mi paraíso donde mi espíritu salvaje encuentra libertad.

    Un clavel rojo, con aprecio para usted bella dama.
    Yoko-Tomoto

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