29 November, 2009

Cello Concerto, 1st mvmt



A mi Cello

Mi peana excava en la reminiscencia de un fragmento,

donde los acordes labran aquella melodía
en compañía a vuestros instantes de agonía,
ocultando, mías, las lágrimas que resuenan en bemoles.


El Cello de negro vestía con la amargura latente,
de un exilio inevitable a mis afines.
Y es que, amigo mío, tocaros en el instante
es el reflejo de vuestra voz, mi mayor recuerdo.

Hogar lóbrego, donde inerte sobre la cama descansas
cual última nota que mi corazón alimenta
con el diapasón en lamento a vuestro entorno,
cuando el eco a mis oídos retumba.


Solo al amanecer en soledad oso tocaros,
siempre en esa esquina donde os arrincono,
en la espera de teneros de nuevo entre mis brazos,
y para vuestro Cello primer movimiento interpretaros
en la analogía de aquel triste lamento  de vuestra vida inspirada.


Clavel Rojo
© Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados

24 November, 2009

Detrás de mi ventana



El sol me recibe a sabiendas de que en mi procedencia, por poco, no se le conoce,

pareciera un susurro a mi mejilla,
donde es detrás a mi ventana que el desfile comienza,
con los aromas al viento sobre mis cielos.


-Quiero ser viento- me digo.
En esa letanía de concurrente presa de sus pensamientos,
ya sin importar si quiera el abstruso cabello,
para Debussy dar forma a mis sentidos.


Quiero volar para sentir la brisa con la lisonja a mi sol,
sentir la libertad de un volátil en holgura que escapa
y se oculta en ese rocío de un deseo a primavera anticipada

Abstraída imaginando, mis pensamientos me abandonan,
hasta la metamorfosis detrás de la ventana
donde mi nombre se pierde en recuerdo,
ese que renuncio en el acorde de mis pasos.


Es el tiempo mi acompañante,
mismo que ausente me mantiene,
donde la fotografía me atrapa en el instante
donde mi vida figura detrás de la ventana.

Clavel Rojo


© Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados

20 November, 2009

Clavel Rojo




Hoy es el día, marcado como siempre,
irónicamente no para recordar,
solo para acentuar.

Hoy es el día que ante todo
me levanto con vuestros versos,
entre la naranja y la tarta de manzana,
con el diario ya esperando.

Cuál será el verso de hoy,
despilfarrando aquella huella por respuesta,
donde insatisfecha hago sangrar mis manos al piano,
resignada a llorar la ausencia de no haberos.

Con el reclamo a mi cello abandonado,
en ese rincón donde oscila la melancolía.
Ya que de mi indiferencia os mantengo arrinconado,
permitiendo a un Mozart opacar mi llanto.

 

Afligida de no sosteneros
claveles rojos he comprado hoy
con el temblor sobre mis manos,
desespero  ante la letanía de vuestro recuerdo.

Con la frente enmohecida busco encontraros
siempre en el mismo lugar,
debajo de ese árbol que vos procuró,
ahora bajo la sombra que os proporciona.

Callada e indiferente es la escenografía
con el viento revolviendo los cabellos.
¡Oh gran árbol! que rocías vuestras hojas
lacerando al clavel por tan insulsa fotografía.

Sos de mi, el  refugio cuando el verso termina,
cuando el instrumento silencia
y los vientos proclaman la memoria,
 ahí donde descansa vuestra carne.

Mío compositor, es la melodía que dedico
hoy que de mi,  solo recibes claveles rojos.


Clavel Rojo

© Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados






19 November, 2009

Aquel soldado




Os contaré la historia de aquel soldado, es uno entre tantos, solo que de hambre a su familia encontraba, en cosechas de pólvora inerte que simbolizaba amor a una patria intrusa, una que lo enlistó con futuros de vida. Saberos en otro idioma, erudición y simbolismo. Aprendiste del caído envuelto en aquellos vientos amarillos donde la lágrima a cada muerte derramabas. Algunos amigos, otros enemigos, todos ellos soldados, viejos conocidos de antaño.




Dime soldado, qué os recuerdas; cuando el pensamiento os embargaba imaginando si aquel hombre (vuestro enemigo) tuviese linaje, si es que lo recuerdan en esa tumba que vuestros pies inicuos jamás habrán de pisar.



Recordad que es en idilio a vuestros labios todas aquellas frases ahora sin sentido, cuando de la vaga mirada está en remembranza de aquellos tiempos arcaicos. El sollozo os hace presa en retentiva, abrumado de esa visión que a pocos conmovía. Cuando la guerra azotaba vuestras puertas hoy ancladas, en esa hambre de odio justificado de la sangre. Son lágrimas de mi abuelo que resbalan en esa agonía del recuerdo hoy sepultado.

Clavel Rojo

© Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados

16 November, 2009

A vuestro silencio



Es a vos...

Debería ser, correr y deciros cual crepúsculo al amanecer,
donde es ahora vuestro silencio,
cuando a mis ojos observas sin aludir cacofonía,
no más allá de quietud de mis lamentos.




Frente a semblante en distancia es considerable;
donde aguzas sin vocablos, sin detalles inquieres.
En espera de manifiesto, con la esperanza vestida
arqueando mis sentidos ahora desperdiciados.



Mírame aunque a los cielos encubra la impaciencia,
dime aquello que os acongoja,
en esa afonía que os mantiene preso de mis sentimientos,
cuando de mi falta ha sido vuestra mirada.



Es de vuestro silencio la agonía,
considerando que vos se mantiene en albor de una eufonía,
sin tocar ni siquiera una de mis melodías,
todas ellas insignificantes de romper cualquier elipsis.



Espero en el jardín, vuestro eterno jardín
con un racimo de estrellas, perenne en mi existencia,
cuando de vuestra boca vos demuestra indiferencia,
una que lacera en lo profundo de mi silencio.

Clavel Rojo
© Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados

14 November, 2009

Un beso


"El Peto de la Mort" Marbrista Jaume Barba 1930






Debo comenzar por preguntaros ¿qué es un beso? Será acaso esa delicia que vuestros alcanzan en esa gloria que despliega a los corazones en esencia de un sentimiento.


Preguntaros debiera, pero ahora es de vuestros labios el frío de la tierra. Donde un beso puede mover a un hombre pero el alma que le pertenece se mantiene intacta en respuesta.

¿Qué es un Beso? Cuando de mi sed os alcanzo en armonía de un bello recuerdo, siempre en movimiento que enarbola mis ideas.

Yo que más quisiera si de vuestros labios solo percibo viento, en esa presencia que mis ensueños aprisiona. Como en aquellos tiempos en que se consideraba pecado tan solo suponerlo. Yo observo, siempre observo y mis ojos se llenan de distancia en una pretérita falta.

En pensamientos considero, es al beso vuestro último suspiro, aquel que todos esperamos en ansias de un simple desafío que sobresale en el respiro. Humildemente pregunto, es un corazón joven que cuestiona. En ese proveniente de mis adentros, debiera dejar de pensar y cerrar el firmamento a un simple beso.


Clavel Rojo
© Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados

12 November, 2009

"Levántate pequeña Yoko"




Sentada sobre aquel viejo me encontraba. La lectura me apasiona y en ese momento era yo la princesa que aguardaba por ese solsticio de vida, uno que parecía prometer en el alba de aquella mañana.



Mirar a lo lejos hace transitar mi ánimo en esencia sublime que sin duda son observados por las hojas de aquel otoño triste.


Nadie sabía, nadie advirtió cuando comencé a llorar, cuando el meollo presiente en ese respirar de los aires fieros de Edimburgo. Donde los vientos claman historias de guerra y dolor, en cantos celtas que elevan al corazón en ese deseo de inmortalidad.


"Levántate pequeña Yoko" decían interrumpiendo mi lectura en llanto. El esfuerzo a las palabras del medio me hostigaban, ¿qué sabían ellas, que de mi se lamentaban?...


Es momento de observar a ese recuerdo de otoño, a ese clavel sobre la tierra ahora húmeda... Donde la música del exilio resonaba en mis pudores... Es vuestro padre que ha fallecido.





Clavel Rojo
© Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados