20 November, 2009

Clavel Rojo




Hoy es el día, marcado como siempre,
irónicamente no para recordar,
solo para acentuar.

Hoy es el día que ante todo
me levanto con vuestros versos,
entre la naranja y la tarta de manzana,
con el diario ya esperando.

Cuál será el verso de hoy,
despilfarrando aquella huella por respuesta,
donde insatisfecha hago sangrar mis manos al piano,
resignada a llorar la ausencia de no haberos.

Con el reclamo a mi cello abandonado,
en ese rincón donde oscila la melancolía.
Ya que de mi indiferencia os mantengo arrinconado,
permitiendo a un Mozart opacar mi llanto.

 

Afligida de no sosteneros
claveles rojos he comprado hoy
con el temblor sobre mis manos,
desespero  ante la letanía de vuestro recuerdo.

Con la frente enmohecida busco encontraros
siempre en el mismo lugar,
debajo de ese árbol que vos procuró,
ahora bajo la sombra que os proporciona.

Callada e indiferente es la escenografía
con el viento revolviendo los cabellos.
¡Oh gran árbol! que rocías vuestras hojas
lacerando al clavel por tan insulsa fotografía.

Sos de mi, el  refugio cuando el verso termina,
cuando el instrumento silencia
y los vientos proclaman la memoria,
 ahí donde descansa vuestra carne.

Mío compositor, es la melodía que dedico
hoy que de mi,  solo recibes claveles rojos.


Clavel Rojo

© Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados






3 comments:

  1. Siempre te sentirás protegida por la sombra de ese árbol, por el recuerdo de tu padre y por los claveles rojos, con la música y la poesía por compañeras.

    A alguien que no te conociera le llamaría la atención el uso arcaizante de expresiones como: "resignada a llorar la ausencia de no haberos", más propia del Siglo de Oro.

    Creo que ahora parte de tu diario lo escribes aquí.

    Un fuerte abrazo, Alejandra.

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  2. Excelentes letras.

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  3. Eres maravillosa, más aún en la melancolía que deviene del recuerdo de aquel ser inovidable para tí. Un beso. Ruben.

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