29 November, 2010

Sentirme mujer

"Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos." Buda

Sentirme mujer es levitar en los sentidos,
con los pétalos a flor tersados en la piel,
en una lisonja furtiva que vuela con el viento,
febril a los deseos, que inscritos viven en el cielo.

Es cómo la tinta cereza en el algodón de los labios
con el sabor a luz canela y avellana,
impresos con dulzor excitante a los oídos
cuando al versar su nombre, susurran un beso.

Es, simplemente…
navegar entre lágrimas de sensible incomprensión
y arribar en las melodías de una sonrisa cautiva…

Sentirme así, femenina en el sueño de su boca,
ansiosa amante entre las colinas de un poema.
Porque al ser mujer, transpiro los sentimientos,
algunos secretos…
…dibujados en las arrugas del tiempo.


Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.
Quiero agradecer a todos su apoyo en lectura a mis escritos, todos ellos muy sencillos.
En especial, agradezco a quienes me han leído desde que comenzó mi aventura por la lengua española. A Óscar B.P. por todas sus palabras que atesoro en mi memoria, a la ternura de Isabel M.M. por su sabia y femenina lírica, Alberto Leal por su cálida preocupación, M. Jesús por sus palabras elocuentes y a Drac por considerarme en sus comentarios. A todos... (sonrío)
A todos quienes me escuchan en silencio por este medio. Gracias.
Alejandra P. V.T. R.E.

22 November, 2010

Cautiverio



En agradecimiento por prestarme su piano en los últimos días.
Gracias a quienes acudían a escuchar por momentos al piano.
Cuánto tiempo ha sido mi cautiverio,
con los sentidos cegados en la demencia
entumidos por la nada avinagrada de mis días,
marchita entre mis sueños, muertos en silencio.

Soy muda, no dejo huellas a mi andar,
ensimismada en la tumefacción de tus yemas
cebadas por la ausencia, sin gracia o elocuencia,
con las palabras olvidadas en vuestras bocas.

Y aún así, hoy te observo perdido en el tiempo,
me esperas en el silencio de tu propio cautiverio,
eres mío al interpretar mis alientos sobre la piel;
mi albino y nocturno amor sensorial.

Hagamos el amor en una pieza musical,
permite desfogar mis apetitos ahogados
hoy renacidos en el afán de recordarte
con la pasión de un “Chopin enamorado”.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

13 November, 2010

Amor Misterio

"Nunca amamos a nadie: amamos, sólo, la idea que tenemos de alguien. Lo que amamos es un concepto nuestro, es decir, a nosotros mismos."
Fernado Pessoa


Tu amor es el misterio que se borda en mi soledad,
como la nieve diluida en la estela de un sueño
en un río sinfónico de ilusión,
donde vuelo en libertad, y soy ave…
…soy viento

Te amo porque eres conmigo en ausencia,
sin llegar a ser sombra o aliento en mi fantasía,
que cobra vida en besos de papel corrugado
por la humedad de mis lágrimas marchitas por la sed.

Vives en el reflejo de mis pupilas al espejo
y duermes acurrucado en el algodón de mis senos,
son tus labios la manzana que muerde mi almuerzo,
el misterio que ciñe mi talle, hasta el sofoco.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

06 November, 2010

I've forgotten

To Big Ben

Sometimes the fall is lost in the past,
can not remember which is death
between dilapidated streets chanting sounds
in scented moisture and forgotten by London.

Who are this day, minute by second?

Live fatwas for recalling joys,
makeup of absence that taste old,
and breaking down the whining Thames illusion,
where deer parade fog among the people.

What was my astonishment fineness restless,
if ran scenarios from counted history
between paths that keep secrets
and walls that whisper mysteries.

For today, I just want this feeling passed,
but time has muted,
nothing seems real, and music...
is punished in the corner of this photograph.

Clavel Rojo

Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados

22 October, 2010

Un clavel para octubre
Sabe usted, por qué me denomino como un clavel rojo?

Cuántos significados pueden mantener las flores en el mundo. Quizá podría ser una mirada en un amanecer enamorado o la sinfonía de dos amantes que al tocarse sean el bravío de los mares.
Yo no podría explicarle cual es la razón de que las flores abran su vida al mundo en primavera y mueran en otoño siempre frágiles, estáticas y bellas.

Reconozco que por mucho tiempo las desprecie, siempre me parecieron vanidosas y débiles. Los enamorados se reconocían entre ellas, plenos de admiración, cuando al recibir un racimo eran glorificados en sentimiento, pero en el trasfondo de ese mensaje de amor yo lo relacionaba con un ciclo de vida, me negaba a pensar que los sentimientos pudieran nacer y morir, débiles ante el tiempo, la rutina, los malos entendidos, las distancias, vulnerables a las variantes de su existencia.

Envuelta en mis pensamientos sobre la vida pasé 22 años, 8008 días, 192192 horas, 115315520 minutos con sus 691981200 segundos aprendiéndola en el jardín de mi hogar, sonrío llevo mi cuenta anual. En todos esos momentos, en aquellos suspiros olvidados las observé nacer y morir, una detrás de otra. Me preguntaba por qué su belleza se marchitaba y se volvían nada para los ojos que las miraban. Dónde quedaba su admirada belleza con el lucero que las enaltece para representar los sentimientos humanos al ser obsequiadas… Qué crueles hemos sido con ellas, porque se les aprecia cuando son bellas y se les ignora cuando envejecen.

Sin embargo mi padre me enseñó a no apreciar la superficialidad de la vida, a no ver solo el rojo intenso de la rosa y el clavel, la blanca y delicada orquídea o el fugaz suspiro de los tulipanes… Todo permanece en nuestros corazones si sabemos darle su lugar en nuestro mundo con amor, respeto y fe. Como un misterio envuelto en un capullo que desborda luz a quien la admira. Donde la flor no es la culminación de un comienzo sino un detalle que conforma un todo. Las flores mueren para dar lugar a sus hermanas, renacen en ellas, es la forma en que la naturaleza nos sonríe en primavera.

Es por ello que al marchitase la vida de mi padre en un otoño de octubre, mis hermanos y yo decidimos enterrar su “flor marchita” donde pudiera ser vida por siempre que nuestro amor, respeto y fidelidad permanezca unida. Es ahí, al cobijo de un árbol, que nació de sus manos un 10 de diciembre hace 22 años, que duerme en los brazos de la eternidad.
Y yo, en mi deseo de llevarlo conmigo a todas partes, tomé un poco de la tierra que forma parte de él. Y en ella sembré un pequeño clavel rojo, su flor predilecta, quien siempre florece para recordarme que aun permanece con vida en el detalle de una flor.


Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

13 October, 2010

Fantasías Nubladas

Producto de un desvelo pluvioso
Cuando las nubes se cansan de nadar
entre los arrecifes del océano celeste,
es mi tiempo que detiene su reloj
para observarlas dar piruetas con el viento.

Mis bóvedas oculares palpitan de inanición,
lo puedo sentir en el vuelo de mis pestañas,
cuando quisiera volar entre masas de vapor
y ser agua para lloverte /yo verte/ por siempre.

Vivirte en un cosquilleo por la nuca
cuando recorra tu cabello hasta la piel,
con la brisa húmeda de mi aliento
en aleación al vaho de tu cuerpo.

Nada es imposible cuando viajo contigo,
entre los ríos que se cuelan por mi pensamiento,
porque llueve, llueve en mis ojos nublados
desde afuera y por siempre, hacia adentro.
Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados



Consideré colocar una buena imagen, pero con franqueza prefiero la música. The Niro uno de mis solistas favoritos... me parece muy espontáneo... como la lluvia, (like rain) sonrío.
Deseo ofrecer una disculpa a todos quienes me leen y yo no he comentado su poesía, me he desesperado un poco. Tengo un problema de seguridad en la red. Prometo buscar la forma de comentarles.
Gracias

06 October, 2010

Esquizofrenia nocturna

Cuando la luna ilumina el rostro de la noche,
veo sus ojos entre la bruma de mis pupilas,
me acaricia los labios y abraza mi cintura,
extasiada por el beso de mis senos en su pecho.

Desnudamos las alondras de la imaginación
entregados al agitado aleteo de las manos,
soy la fiel esclava del licor de su boca,
odre entre el vapor que su piel exhala.

-Recitemos poesía al amor, gime versos mi amor-

Transpiramos sed por las esquinas del cuerpo
ahora que su sexo se embalsama con el mío,
anclado en el puerto de mi esquizofrenia
en el cóncavo y convexo que os complementa.

Infame Sol-edad al amanecer,
descubre la masturbación de mi demencia,
borra cualquier lucero de locura
e ilumina su fotografía junto a mi, desnuda.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.