20 February, 2012

Vida en Lágrima







Una ocasión me preguntaron sobre la Fe. Dios omnipresente sobre el universo y vivo en el detalle más delicado de la vida en si, un equilibrio que trasciende al tiempo.

La vida en mi país es anciana,
como una roca carcomida por el tiempo.
Es esclava sumergida al yugo de los mares
y alimentada por el insano y arrugado ego.

Las nubes mueren desmayadas sobre la tierra,
es un desierto blanco, un cementerio.
Y la hipotermia delirante en fiebre,
corretea a las alondras de vida en alborada.

Es entonces, sólo entonces…

Germina la vida y de la muerte solo queda el solsticio.
La sangre florece al amanecer de un recién parido.

El tiempo guarda silencio, comienza de nuevo
y yo sonrío una lágrima de sangre,


porque la mía conmigo muere.


Clavel Rojo

Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

06 February, 2012

Time and you


"I've waited a hundred years, and I'd wait a million more for you"
Hay personas que se pierden por un segundo y otras que erramos por toda una era.

En silencio, al caminar los años
se escucha danzar a la lluvia.
Son hilos que descienden de un cielo fofo
hasta la orilla del invierno en mis pupilas.

Níveo y bruno era el mundo, uno muy viejo,
cuando entre décadas clavó su sonrisa sobre la Tierra,
distraída en segundos que vuelan, olvidé,
como se olvidan los días que aun no mueren.

¿Dónde ha quedado la llave de una sonrisa?
Quizá envuelta en las horas de un pasado,
un giro de tuerca al reloj de antaño
cuando yo era junto a ti, bajo la lluvia.

Es así que la muerte vive, reposa,
en una esquina del tiempo.
Y mi cuaderno rojo, del clavel un sarcófago,
un fósil perdido en la eternidad del universo.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados
.

20 January, 2012

La Princesa Grace


Anne Marie Ellenrieder (1791-1863)






Os presento a Grace, la bella hija de una dama que labora en mi hogar. Sonrío, ella suele jugar en la estancia de casa, generalmente cuando yo encierro en el estudio por la tarde. Parece que no hace ruido, pero sus pecas la delatan. Ella disfraza mi presencia intentando ser de plomo y yo escucho platicarle a su muñeca en silencio. Su madre no le permite hablarme y sé que si yo le hablara sería la última vez que ella vendría a casa. La verdad es que ambas sabemos de nuestra existencia, nos acompañamos en secreto.

Grace, me recuerda a esas antiguas princesas de los olvidados cuentos de antaño. La ilusión en sus ojos al abordar el jardín y la juguetona vanidad que hace gala al bajar las escaleras. Se acaricia de largas cortinas y saluda a príncipes de piedra.
Todos los jueves Grace viene a casa a jugar, las frías paredes, los cuadros muertos, las estatuas cansadas de posar y los muebles deslavados esperan ansiosos para cobrar vida en su mágica historia de fantasía. Yo misma me desvanezco y formo parte de la decoración en su bello cuento.

Cada tarde de jueves me pregunto cuál pieza musical le apetecerá a La Princesa Grace, si gustase de un vals o prefiera una sencilla improvisación mía. Esa tarde mi violín es para ella, aunque quizá no lo sepa.

Ella es el sueño infantil, la inocencia de una historia de mítica fantasía. Donde la mujer es la figura de cristal en una esfera de nieve, el botón de una rosa envuelto en el lúdico despertar de la imaginación de una pequeña niña, mi secreta amiga, La Princesa Grace.

Clavel Rojo
APRE

21 December, 2011

Huir contigo


"El misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo arte y ciencia verdaderos." Albert Einstein

Cierra la puerta,
que sea íntimo secreto,
el extracto de humedad entre uno y otro,
inquietante hircismo al mirarnos.

Libera de tu faz a la alondra, amado mío,
en el caldero, que es carne mía.
Aprisiona las aristas de mi piel
con el fuego insoldable de tu sed.

Escucha de mi, la petición de tu amante,
sombra derretida en la hoguera de tu cuerpo,
mecida al péndulo de tus brazos
y ahogada en el tifón sensorial de tu aliento.

Somos párvulo espacio en el universo,
gemido inaudible a vista humana,
recóndito sueño sideral de un Dios distante.
Quien por esta noche, permite huya contigo.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

13 December, 2011

Clonación












“Ser parte de un animal ya desarrollado, una copia idéntica de la vida, un clon.” 10/12/87



A la oveja Dolly, mi primera amiga. Quizá algún día, por fin le acompañe. Sonrío.



He soñado con un paraíso,
en el abismo sepulcral de la ciencia
impreso en el deslave de mis sueños,
clavel inodoro, escueto sin aroma.

Es el deseo furtivo de los hombres,
rozar el cielo, verse con Dios a su costado.
Es así, la creación de mortales
que vive y muere,
como el día ahogado en la noche.

Feliz aniversario,
quimérica verdad,
mentira que habita sus temores
entendido secreto, que adormece mis años.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

02 December, 2011

Sutil silencio



¿Alguna vez os confesé que suelo bailar sola? Sonrío, no poseo la belleza de mi hermana. Pero me gusta intentarlo.

A Katherine Howard, cuyo baile inspiró al corazón de un Rey.


Dulce sigile de movimientos,
pasión desbordada en betún etéreo
luz que baila al compás de mi sombra,
utopía barnizada sobre mi cuerpo.

Baila soledad a mi junto
en pueril delirio de la inspiración,
un redoble diluido en mi sonrisa,
sutil torpeza de esta fantasía.

Quizá, mañana el vacío derogue al silencio,
y de mi mano penda el sentido corpóreo
de la ávida belleza de haberte a mi lado.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.

25 November, 2011

Efecto Invernadero


Cuan desesperante es arar la tierra en mis ojos,
el árido silencio de mis pupilas,
polvo en la precipitación de la soledad.

Es una sequía que alimenta mi angustia,
un creciente sentimiento de abandono
que arrastra a pulgadas al infierno.

Así es, un mortífero insomnio
vapor que es calamidad en mi pecho,
el grito mudo de mi llanto seco.

¿En qué momento prendí fuego a la lluvia?
¿Cuando fue que la sed conquistó a mi hálito?

Desesperación insana del pensamiento,
apetito voraz de insatisfacción,
cual efecto invernadero sobre el cielo.

Clavel Rojo
Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.