"A cierta edad, un poco por amor propio, otro poco por picardía, las cosas que más deseamos son las que fingimos no desear." Marcel Proust
¿Dónde estas luciérnaga del día?
Responde volátil hoja de menta en mi garganta,
para preguntaros por vuestra ausencia,
toda perpleja de esperanza.
Siendo mi sol de noche,
aquel que en intimidad conmueves a los pétalos
parar de ellos hacer vuestras alas
que inventan lejanas utopías.
Mi cielo llora el anhelo,
como si vuestra falsa caricia alimentara mi cuerpo,
con temor al demandar un sentimiento,
uno que eterniza en el sesgo de mi razón.
Mira el horizonte, parece estarme esperando,
aun con el camino vilipendiado,
no quisiera recorrerlo,
si, algún día de vuestra mano me columpio.
Sonrío ante ingenua ilusión,
tan incierta que del sonido el silencio me acompaña,
con tintineo del grillo de mi insomnio,
al imaginar de vos un rostro.
Cielo azul de mi vestido,
llama su atención en alguno de mis días,
para lograr a mis silentes ojos
franquearse a la percusión de un solo atisbo.
Clavel Rojo
© Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados
